EL PAIS
¡Casi 20 años esperando justicia! El hombre que quedó atrapado en el limbo de una cárcel de Dajabón
Dajabón, República Dominicana. – Durante casi dos décadas, Chiquín Jiménez permaneció recluido en una cárcel de Dajabón sin recibir una sentencia definitiva sobre el caso que lo llevó al sistema penitenciario. Su historia refleja una prolongada espera marcada por una orden judicial que nunca se ejecutó, un proceso penal suspendido y una situación que permaneció sin revisión durante años.
Jiménez ingresó a prisión preventiva el 20 de junio de 2006, acusado de provocar la muerte de otra persona. Sin embargo, pese al paso del tiempo, nunca llegó a celebrarse un juicio de fondo que determinara su responsabilidad penal.
Un juicio que nunca comenzó
En marzo de 2009, casi tres años después de su ingreso al sistema penitenciario, el caso estaba previsto para ser conocido por el Tribunal Colegiado de Dajabón.
No obstante, antes de que iniciara el proceso judicial, el Ministerio Público solicitó la aplicación de un procedimiento especial para personas consideradas inimputables, luego de que varias evaluaciones médicas determinaran que Jiménez presentaba una condición de salud mental que le impedía comprender plenamente el proceso penal que enfrentaba.
A partir de esa evaluación, el camino judicial tomó otro rumbo y el juicio ordinario quedó detenido.
Una orden de traslado que nunca se cumplió
Como parte de las medidas adoptadas por las autoridades judiciales, se dispuso el traslado de Jiménez a un centro especializado de atención en salud mental.
Sin embargo, dicha orden nunca fue ejecutada. El traslado no se concretó y, con el paso de los años, su situación quedó estancada dentro del sistema penitenciario.
La falta de seguimiento provocó que permaneciera recluido durante un período que superó ampliamente los tiempos habituales de una prisión preventiva, sin una sentencia que definiera su futuro jurídico.
Años de silencio alrededor de un expediente pendiente
La historia de Chiquín Jiménez evidencia los desafíos que enfrenta el sistema de justicia cuando se combinan procesos judiciales inconclusos, condiciones de salud mental y falta de continuidad institucional.
Durante años, ninguna revisión actualizada permitió determinar qué medidas correspondían aplicar en su caso, mientras permanecía privado de libertad sin una decisión definitiva.
Un caso que abre preguntas sobre justicia y derechos humanos
El caso de Jiménez plantea interrogantes sobre el manejo de las personas con condiciones de salud mental dentro del sistema penal, así como sobre la necesidad de garantizar revisiones periódicas de los procesos judiciales pendientes.
Su permanencia durante casi 20 años en prisión preventiva convierte su historia en uno de los casos más llamativos de demora judicial en República Dominicana, donde la justicia aún debe responder cómo un expediente pudo permanecer abierto durante tanto tiempo sin una resolución final.
