EL MUNDO
Jameneí: Un Sacrificio Consciente por Irán en Medio de la Tormenta
Teherán, 3 mar (EFE).– En un giro dramático de los acontecimientos, el fallecido líder supremo de Irán, Alí Jameneí, tomó lo que se ha descrito como una «elección consciente» al permanecer en su lugar de trabajo en Teherán durante los ataques dirigidos por Israel y Estados Unidos. Así lo reveló el portavoz de Exteriores de Irán, Ismail Baghaei, quien en una rueda de prensa aseguró que Jameneí decidió quedarse en la capital iraní a pesar del inminente peligro.
«Fue una elección consciente; él permaneció en su lugar de trabajo, en el corazón de Teherán, sabiendo que el ataque se avecinaba», explicó Baghaei, según informó la agencia oficial IRNA.
El sacrificio de un líder
El portavoz también subrayó que la decisión de Jameneí no fue un descuido de los protocolos de seguridad. Por el contrario, lo describió como un acto de sacrificio por Irán, destacando que su líder dio una «gran lección». En palabras de Baghaei: «Los líderes son los últimos en ser detenidos o asesinados, pero nuestro líder fue el primero».
Irán confirmó el domingo la muerte de Alí Jameneí, de 86 años, y decretó 40 días de luto oficial. La Guardia Revolucionaria, al anunciar su fallecimiento, expresó en un comunicado: "Hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos… Su martirio a manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud".
El legado de Jameneí y la transición en Irán
La noticia de su muerte ha dejado un vacío en el liderazgo iraní, lo que ha llevado a la formación de un consejo para el «periodo de transición». Este consejo está compuesto por Masud Pezeshkian, presidente de Irán; Golamhosein Mohseni Eyei, jefe del Poder Judicial; y Alireza Arafi, jurista del Consejo de los Guardianes.
Jameneí asumió el liderazgo supremo de Irán en 1989, tras la muerte de Ruholá Jomeiní, pero en los últimos años circulaban rumores sobre su delicado estado de salud. Para el régimen iraní, su muerte en un ataque se considera no solo un martirio, sino también un sacrificio por el bienestar de su nación.
