El Cibao
LA CALLE DEL SOL SE QUEDÓ A MEDIAS: OBRAS PROMETIDAS NO LLEGAN PARA EL DÍA DE LA ALTAGRACIA
Santiago. – La promesa de concluir dentro del plazo establecido el segundo tramo de los trabajos de construcción y revalorización de la calle del Sol, que incluye el soterrado del cableado, no podrá cumplirse, pese a los compromisos asumidos por las autoridades y los contratistas.
Según lo informado, los responsables de la obra y la Comisión Presidencial de Desarrollo Provincial habían acordado finalizar el tramo comprendido entre la calle Sabana Larga y la avenida Luperón, con el propósito de no afectar las celebraciones del Día de Nuestra Señora de La Altagracia, previstas para el miércoles 21 de enero.
Sin embargo, en la actualidad los trabajos se concentran en el tramo que va desde la avenida Luperón hasta el sector La Cuba, justo frente al Santuario Nuestra Señora de La Altagracia, punto donde cada año se congregan cientos de fieles para participar en las actividades religiosas.
Aunque el área ha sido parcialmente acondicionada, el cierre de la calle del Sol podría dificultar el acceso y la afluencia de feligreses durante las festividades, generando preocupación entre devotos, comerciantes y residentes de la zona.
A finales de diciembre, Paola Jansen de Haché, encargada del proyecto, había asegurado que la primera etapa estaría lista antes del 21 de enero, por lo que los trabajos se realizaban de manera continua para cumplir con el cronograma establecido.
En ese momento explicó que la conclusión de esta fase permitiría facilitar el acceso al santuario, mientras se avanzaba con labores de armado, encofrado del muro y colocación de la losa superior.
El plan de intervención de la calle del Sol contempla, además, la ampliación de las aceras, con el objetivo de crear un entorno más amigable para los peatones, aunque las autoridades han aclarado que no se proyecta convertir la vía en peatonal.
La primera etapa de los trabajos, que abarca desde la calle Sabana Larga hasta el entorno del santuario en la avenida Luperón, incluye el soterrado y remozamiento de un tramo de aproximadamente 160 metros.
Pese a que inicialmente se informó que esta fase estaría concluida a finales del año pasado, los retrasos acumulados han generado malestar entre los comerciantes, quienes denuncian un impacto negativo en sus ventas y en la dinámica comercial del centro histórico de Santiago.
