EL MUNDO
PAPA LEÓN XIV ADVIERTE A LOS “KIKOS”: UNIDAD, SIN RIGIDEZ NI MORALISMOS EN LA EVANGELIZACIÓN
El papa León XIV recibió este lunes a representantes del Camino Neocatecumenal y les exhortó a no separarse de la Iglesia, al tiempo que los instó a continuar su labor evangelizadora evitando la rigidez y los moralismos, actitudes que —advirtió— pueden alejar en lugar de liberar.
“Como custodios de esta unidad en el Espíritu, los exhorto a vivir su espiritualidad sin separarse nunca del resto del cuerpo eclesial, como parte viva de la pastoral ordinaria de las parroquias y de sus diversas realidades”, expresó el pontífice estadounidense durante el encuentro.
León XIV hizo un llamado directo a la unidad eclesial de este movimiento fundado en España en 1964 por Kiko Argüello, al que manifestó el respaldo y agradecimiento de la Iglesia, aunque subrayó la necesidad de que sus misiones evangelizadoras se desarrollen con alegría, humildad y sin cerrazones.
“La Iglesia los acompaña, los sostiene y les agradece por lo que hacen. Al mismo tiempo, recuerda a todos que ‘donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad’”, señaló el papa, citando la primera carta a los Corintios del apóstol San Pablo.
El pontífice advirtió que el anuncio del Evangelio y la acción pastoral deben mantenerse libres de estructuras rígidas y moralismos, ya que estos pueden generar culpa y temor, en lugar de conducir a la auténtica liberación espiritual.
“El anuncio del Evangelio, la catequesis y las diversas formas de acción pastoral deben estar siempre libres de formas de construcción, rigidez y moralismos”, subrayó.
Las palabras del papa fueron escuchadas por el propio Kiko Argüello, fundador del Camino, así como por los miembros del equipo internacional del movimiento y numerosas familias presentes en la audiencia.
León XIV también llamó a la vigilancia interior de los miembros del Camino Neocatecumenal, exhortándolos a ejercer una sabia capacidad crítica para discernir los riesgos que suelen presentarse en la vida espiritual y eclesial.
El Camino Neocatecumenal, conocido popularmente como “los kikos”, surgió en las chabolas de Palomeras Altas, en Madrid, durante la década de los sesenta, y experimentó un notable crecimiento bajo el respaldo de pontífices como Juan Pablo II y Benedicto XVI, quien aprobó oficialmente sus estatutos en 2008.
No obstante, el movimiento ha sido objeto de críticas a lo largo de los años por presuntas distorsiones doctrinales, posturas consideradas fundamentalistas, un marcado apego al Antiguo Testamento, el culto excesivo al liderazgo y el carácter hermético de algunas de sus comunidades.
Actualmente, el Camino Neocatecumenal cuenta con 20,300 comunidades en 139 países, además de casi mil familias en misión evangelizadora, según datos del propio movimiento actualizados a julio de 2025.
Al concluir su mensaje, el papa León XIV agradeció el compromiso del movimiento y les impartió su bendición.
“Les agradezco su compromiso, su gozoso testimonio y el servicio que prestan en la Iglesia y en el mundo. Los animo a continuar con entusiasmo y los bendigo”, expresó el pontífice.
