EL MUNDO
“Protestas en Irán: Más de 3.100 Muertos en la Represión, Según Balance Oficial”
Al menos 3.117 personas han perdido la vida en las protestas en Irán que han agitado el país en las últimas semanas, según el primer balance oficial presentado por el Gobierno iraní. Esta cifra, publicada por la Fundación de Veteranos y Mártires de Irán, ha sido rápidamente desmentida por organizaciones de derechos humanos, que señalan que el número real de víctimas es mucho más alto.
De acuerdo con el informe oficial, 2.427 personas serían civiles y efectivos de las fuerzas de seguridad, mientras que el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, encabezado por Ali Larijani, aclaró que 690 muertes corresponden a lo que el gobierno denomina como "terroristas, amotinados y aquellos que atacaron bases militares".
La Fundación de Veteranos y Mártires de Irán, una organización estatal, ha indicado que muchos de los muertos fueron transeúntes asesinados a tiros y que algunos manifestantes fueron blanco de disparos de agentes terroristas organizados en la multitud. Sin embargo, no se han dado más detalles sobre las circunstancias de estos incidentes.
Por otro lado, las organizaciones internacionales de derechos humanos, como Iran Human Rights (IHR), con sede en Oslo, y la ONG HRANA, con base en Estados Unidos, han presentado cifras significativamente más altas: 3.428 muertes y 4.519 muertes respectivamente.
El Gobierno de la República Islámica de Irán ha acusado a mercenarios infiltrados, apoyados por Estados Unidos e Israel, de ser los responsables de la violencia y la mayoría de las muertes durante las protestas. Sin embargo, Amnistía Internacional y otras organizaciones denuncian una represión brutal por parte de las autoridades iraníes, calificando las acciones de las fuerzas de seguridad como una “masacre”.
Testimonios de los manifestantes y de testigos presenciales indican que los efectivos de las fuerzas de seguridad dispararon desde los tejados de edificios, mezquitas y comisarías contra los manifestantes desarmados, mientras que los centros médicos se vieron desbordados por el alto número de víctimas fatales.
Las protestas comenzaron a finales de diciembre debido a la caída del rial y las dificultades económicas en Teherán, impulsadas inicialmente por comerciantes locales. Sin embargo, rápidamente se expandieron por todo Irán, exigiendo el fin de la República Islámica. El auge de las protestas se produjo el 8 y 9 de enero, cuando las manifestaciones estallaron en casi todo el país, alcanzando su pico de violencia.
