EL PAIS
“¡Tragedia sobre ruedas!” Más de 200 motociclistas han muerto en menos de cuatro meses en República Dominicana
Santo Domingo, RD. – Los accidentes de motocicletas continúan cobrando vidas de manera alarmante en República Dominicana. En menos de cuatro meses de 2026, al menos 213 personas han fallecido en accidentes relacionados con motocicletas, según estadísticas del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi).
Aunque las cifras corresponden a un corte parcial hasta el 23 de abril, ya representan el 31.4 % de todas las muertes por accidentes de tránsito registradas en ese período, evidenciando una crisis nacional de seguridad vial y salud pública.
Motociclistas encabezan cifras de muertes en accidentes
Durante 2025, la situación fue aún más preocupante. Un total de 1,945 personas murieron en accidentes de motocicletas, equivalente al 65 % de todas las víctimas mortales por siniestros viales en el país.
Las estadísticas reflejan que casi siete de cada diez fallecidos en accidentes de tránsito viajaban en motocicletas, consolidando a este grupo como el más vulnerable en las carreteras y autopistas dominicanas.
El Opsevi señala que los motociclistas tienen 4.7 veces más probabilidades de morir que los peatones, especialmente en vías rápidas donde la velocidad y la falta de protección aumentan el riesgo de lesiones fatales.
Más de 9 mil muertos en cinco años
Entre 2021 y 2025, al menos 9,058 personas perdieron la vida en accidentes relacionados con motocicletas en República Dominicana.
Especialistas atribuyen esta problemática al crecimiento acelerado del parque vehicular, que pasó de 2.8 millones de unidades en 2021 a más de 3.8 millones en 2025, convirtiendo las motocicletas en el principal medio de transporte del país.
Jóvenes hombres son las principales víctimas
Las estadísticas muestran un patrón repetitivo entre las víctimas mortales: hombres jóvenes en edad productiva.
El grupo entre 18 y 29 años concentra el 36.1 % de las muertes, mientras que las personas entre 30 y 39 años representan otro 18.6 %. Además, el 89.9 % de los fallecidos son hombres y el 87.3 % eran conductores al momento del accidente.
Muchos utilizan motocicletas para trabajos de motoconcho, entregas y labores informales, mientras otros se ven involucrados en exceso de velocidad y maniobras peligrosas.
Hospitales traumatológicos al límite
La crisis también impacta fuertemente al sistema de salud. Hospitales traumatológicos del país reportan aumento constante de pacientes con lesiones graves por accidentes de motocicletas.
En el Hospital Traumatológico Ney Arias Lora, entre enero y abril de 2026 se registraron más de 12,000 emergencias vinculadas principalmente a accidentes de tránsito.
Entre las lesiones más frecuentes destacan:
1,267 traumatismos craneales
1,113 lesiones en tobillos y pies
1,086 traumatismos en rodillas y piernas
Médicos advierten que muchos pacientes llegan con fracturas severas y trauma craneoencefálico debido al poco uso del casco protector.
Alcohol y falta de casco agravan la tragedia
Especialistas aseguran que el consumo de alcohol continúa siendo uno de los factores más comunes en accidentes graves.
“El principal motivo de los pacientes politraumatizados es el alcohol”, afirmó el doctor Juan Luis Rosario Pérez, director médico del Hospital Traumatológico Profesor Juan Bosch.
El Observatorio Permanente de Seguridad Vial también identificó que el 85 % de los motociclistas fallecidos no utilizaba casco protector ni equipamiento adecuado de seguridad.
El alto costo de sobrevivir a un accidente
Además del impacto humano, los accidentes generan enormes gastos económicos para hospitales y familias dominicanas.
Según datos hospitalarios, un paciente ingresado en cuidados intensivos tras un accidente de motocicleta puede generar gastos de hasta RD$400,000 diarios debido a cirugías, ventilación mecánica y medicamentos especializados.
Incluso una fractura simple puede costar entre RD$500,000 y RD$600,000 en procedimientos médicos y hospitalización.
Especialistas consideran que la solución requiere mayor educación vial, regulación efectiva, uso obligatorio del casco, control del alcohol y mayor responsabilidad familiar y social.
