DEPORTES
Aaron Judge: Capitán en el campo y fuera de él
EL CORREO. Si eres Aaron Judge, salir por un café cuando juegas de visitante no es una opción. De hecho, el capitán de los Yankees evita salir del hotel durante las giras, y no por falta de interés, sino por su fama… y su estatura.
Con 2,00 metros de altura (6’7″), Judge no pasa desapercibido. En una entrevista con USA Today, contó cómo un intento reciente de visitar un Starbucks en Seattle se convirtió en un evento público. "Si fuera un poco más bajo, como 1,85 m, tal vez podría integrarme. Pero la gente me ve y asume que soy un jugador de baloncesto. Después se dan cuenta de quién soy".
Por eso, el toletero prefiere mantenerse en su habitación. "Tengo un trabajo que hacer cuando estoy de gira. Ya habrá tiempo para explorar cuando me retire. Cuando juegas para los Yankees, te reconocen en cualquier parte".
Ese reconocimiento no es casual. Judge está teniendo otra temporada espectacular: batea para .391 (el mejor promedio de las Grandes Ligas) y suma 21 jonrones, solo superado por Shohei Ohtani y Cal Raleigh.
Pero más allá del diamante, su liderazgo es lo que más destaca. Excompañeros como Isiah Kiner-Falefa lo describen como un ser humano excepcional. “Lo mejor de él es cómo te hace sentir a su nivel. Te da confianza como jugador y siempre está ahí como persona”.
Judge se involucra con sus compañeros: apoyó a Devin Williams cuando tuvo un mal arranque, y ayudó a Cody Bellinger y Trent Grisham a adaptarse a la presión de Nueva York. Según Grisham, "Judge no solo es el mejor jugador, es el corazón del vestuario".
Incluso actúa como reclutador. Cuando Paul Goldschmidt consideraba su futuro como agente libre, recibió un mensaje inesperado: “Tenemos una vacante en primera base. Creo que naciste para ser Yankee”, le escribió Judge.
"Nunca quise jugar en otro sitio", dice. "Aquí es donde siento que pertenezco".
Con ese compromiso, liderazgo y rendimiento, el número 99 parece tener ya reservado su lugar entre las leyendas del Yankee Stadium.
