EL PAIS
¿Demasiado pronto? A un mes de la muerte de Rubby Pérez, sus hijos ya están de gira
ELCORREORDSanto Domingo. A solo un mes del fallecimiento del legendario merenguero Rubby Pérez, sus hijos han retomado los escenarios y actualmente se encuentran realizando una gira musical, una decisión que ha generado cuestionamientos entre seguidores y observadores del medio artístico.
Zulinka Pérez, hija del legendario merenguero Rubby Pérez, junto a su esposo Miguel Báez, ambos integrantes de la agrupación del fenecido artista, debutarán como orquesta “Los hijos de Rubby”, el próximo 24 de mayo en el Maunaloa de Santo Domingo, en un homenaje a la memoria y legado musical de su padre y a la misma vez una celebración a las madres.
Esta se convierte en la primera fiesta de la agrupación “Los hijos de Rubby”, tras la fatídica madrugada del 8 de abril, donde colapsó el techo de la discoteca Jet Set, en momentos donde se encontraban cantando, cobrando la vida de 235 personas incluyendo la de su padre el reconocido artista y un saxofonista de la agrupación.
Aunque cada persona vive el duelo de forma distinta, muchos se preguntan si este retorno tan rápido al espectáculo refleja realmente el proceso emocional que implica la pérdida de un padre tan influyente, especialmente uno que dedicó su vida a la música y dejó un legado tan importante en la cultura dominicana.
Los hijos del artista han optado por seguir los pasos musicales de su padre, pero el hecho de que ya estén viajando y ofreciendo presentaciones ha sido visto por algunos como una señal de desapego o apresuramiento, considerando el impacto reciente de la pérdida. Otros defienden la idea de que honrar su memoria a través del arte podría ser una forma legítima de canalizar el dolor.
Lo cierto es que la rapidez con la que se han lanzado nuevamente al ruedo público contrasta con la imagen de luto y reflexión que muchos esperaban ver. ¿Se trata de una estrategia para mantener viva la memoria artística de Rubby Pérez? ¿O es, quizás, una movida precipitada bajo la presión de compromisos y expectativas?
Por ahora, el público observa con sentimientos encontrados. Lo que es innegable es que el legado de Rubby Pérez sigue presente… aunque su ausencia, para muchos, aún duele demasiado como para ser reemplazada por luces y aplausos
