EL MUNDO
¡El bosque que París presume está en llamas! Incendio devora más de 1,300 hectáreas en Fontainebleau

París, Francia. El emblemático bosque de Fontainebleau, uno de los espacios naturales más importantes cercanos a la capital francesa, sufrió un devastador incendio que en apenas 24 horas consumió más de 1,300 hectáreas de vegetación.
Las autoridades francesas informaron este lunes que el fuego se propagó rápidamente debido a las altas temperaturas y a las condiciones favorables para la combustión, afectando una zona conocida por su riqueza natural y por recibir millones de visitantes cada año.
Las llamas avanzan durante la ola de calor
El incendio comenzó el domingo en este pulmón verde ubicado a unos 60 kilómetros al sureste de París, una región cubierta principalmente por helechos y coníferas, especies consideradas altamente inflamables durante períodos de sequía y calor extremo.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, explicó que el principal foco del incendio consumió alrededor de 1,200 hectáreas, mientras que un segundo punto registrado cerca de la localidad de Fontainebleau destruyó aproximadamente 100 hectáreas adicionales.
Capturan a dos sospechosos
Las autoridades anunciaron también la detención de dos personas sospechosas de haber provocado el incendio.
La investigación continúa para determinar las circunstancias exactas en las que se originaron las llamas y establecer posibles responsabilidades.
Un bosque histórico bajo amenaza
El bosque de Fontainebleau es considerado uno de los principales patrimonios naturales de Francia.
Cada año recibe cerca de 15 millones de visitantes, quienes acuden para disfrutar de sus paisajes, senderos y formaciones naturales que durante décadas han convertido la zona en un símbolo ambiental y turístico del país.
Bomberos combaten un incendio de gran magnitud
Los equipos de emergencia mantienen las labores de control y extinción mientras las autoridades evalúan los daños provocados por el fuego.
El incendio ocurre en medio de una ola de calor que ha aumentado el riesgo de incendios forestales en distintas regiones de Europa, donde las altas temperaturas y la falta de humedad favorecen la rápida propagación de las llamas.