EL PAIS
¡Faride no suelta el timón! Ministra rechaza renunciar y defiende la reforma policial pese a críticas

Santo Domingo. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, descartó este lunes presentar su renuncia al cargo, pese a las solicitudes de algunos sectores tras los recientes cuestionamientos por casos de presuntos excesos policiales.
Raful defendió la continuidad del proceso de reforma policial, al que calificó como un desafío histórico y necesario para transformar una institución que, según explicó, arrastra problemas acumulados durante décadas.
Defiende la transformación de la Policía Nacional
Al ser cuestionada sobre si la repetición de denuncias de abuso de la fuerza representa un fracaso de la reforma policial, la funcionaria afirmó que el proceso busca precisamente corregir deficiencias históricas.
La ministra sostuvo que la transformación de la institución requiere tiempo y enfrenta importantes obstáculos debido a los intereses y retos acumulados durante muchos años.
"Ningún gobierno había trabajado ni priorizado una reforma en la Policía Nacional desde hace 90 años, precisamente por los desafíos, los retos y los intereses que hay que encarar", expresó.
Rechaza pedidos de renuncia
Ante el llamado de algunos sectores que han pedido su salida del Ministerio de Interior y Policía, Raful dejó claro que continuará al frente del proceso de reforma.
La funcionaria aseguró que el objetivo principal es avanzar en los cambios necesarios para fortalecer la seguridad ciudadana y mejorar el funcionamiento de la Policía Nacional.
Declaraciones tras reunión de seguridad
Las declaraciones fueron ofrecidas luego de participar en una reunión de la Fuerza de Tarea Conjunta, encabezada por la vicepresidenta Raquel Peña.
El encuentro forma parte de los esfuerzos de seguimiento a las políticas de seguridad pública y coordinación entre las instituciones responsables de enfrentar los principales desafíos del área.
Reforma policial bajo presión pública
El debate sobre la reforma policial se ha intensificado debido a denuncias recientes sobre actuaciones cuestionadas de agentes del orden.
Mientras sectores críticos exigen resultados más rápidos y cambios profundos, el Gobierno sostiene que la transformación requiere un proceso estructural que permita modificar prácticas arraigadas dentro de la institución.