EL MUNDO
¡El ébola no da tregua! Brote en la RDC supera los 4,000 casos y deja cerca de 1,900 muertos
Kinshasa. – El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando y ya supera los 4,000 casos confirmados y 1,800 muertes, convirtiéndose en el segundo brote de ébola con mayor número de casos registrado hasta ahora.
La epidemia, causada por el virus Bundibugyo, fue declarada oficialmente el 15 de mayo de 2026 en la provincia de Ituri, en el este del país. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el brote continúa activo y requiere una respuesta internacional coordinada.
Más de 4,000 casos confirmados de ébola
Los datos más recientes disponibles muestran un crecimiento acelerado de la epidemia. A principios de agosto, las autoridades congoleñas habían reportado más de 3,900 casos confirmados y más de 1,800 fallecimientos, mientras que organismos sanitarios internacionales confirmaron posteriormente que el número de casos ya había superado los 4,000.
La evolución representa un salto considerable respecto a las cifras reportadas por la OMS a mediados de julio, cuando se contabilizaban 2,124 casos confirmados y 828 muertes en la RDC.
Ituri concentra el epicentro de la epidemia
La provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo, continúa siendo el principal foco de transmisión.
El brote también ha alcanzado otras provincias congoleñas y ha generado preocupación por su potencial expansión debido a los desplazamientos de población y el movimiento transfronterizo.
La zona afectada comparte frontera con Uganda y Sudán del Sur, mientras que Uganda también registró casos vinculados epidemiológicamente al brote congoleño.
El segundo mayor brote de ébola registrado
La magnitud alcanzada por la epidemia ha colocado al actual brote de la RDC como el segundo más grande de la historia en número de casos, superando las cifras registradas durante el gran brote de África Occidental de 2014-2016 en una etapa comparable de su evolución.
En la propia República Democrática del Congo, el brote de 2018-2020 dejó 2,299 muertes y 3,481 casos confirmados, cifras que ya han sido superadas por la epidemia actual en cuanto a contagios.
La mayor epidemia de ébola registrada hasta ahora fue la de África Occidental entre 2014 y 2016, que provocó más de 11,000 muertes y alrededor de 28,000 casos.
Una cepa de ébola para la que no existe vacuna autorizada
El brote actual es provocado por el virus Bundibugyo, una especie de ébola diferente de la responsable de los grandes brotes de virus Zaire.
La OMS señala que los brotes anteriores de enfermedad por virus Bundibugyo han presentado tasas de letalidad de entre 30 % y 50 %. Actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico contra esta especie, aunque se están desarrollando y evaluando candidatos.
En agosto de 2026, además, comenzó un ensayo clínico inicial en humanos de una vacuna experimental contra el virus Bundibugyo, un paso que busca acelerar el desarrollo de herramientas específicas frente a esta cepa.
¿Cómo se transmite el virus del ébola?
El ébola puede transmitirse mediante el contacto directo con sangre y otros fluidos corporales de personas infectadas, así como mediante el contacto con determinados animales infectados.
La enfermedad puede provocar síntomas graves, entre ellos fiebre, vómitos, diarrea y, en los casos más severos, hemorragias.
Por esta razón, la identificación temprana de casos, el aislamiento de pacientes, el rastreo de contactos y la atención médica son elementos esenciales para intentar frenar la transmisión.
El rastreo de contactos enfrenta grandes dificultades
Uno de los principales desafíos del actual brote es identificar y seguir a las personas que pudieron haber estado expuestas al virus.
Las autoridades sanitarias han advertido que una proporción importante de las nuevas infecciones se produce fuera de las cadenas de contactos previamente identificadas, lo que dificulta la contención de la enfermedad.
La OMS considera que la participación de las comunidades es fundamental para controlar el brote, especialmente en zonas afectadas por crisis humanitarias, inseguridad y una elevada movilidad de población.
La respuesta internacional se intensifica
Ante el rápido crecimiento de los casos, organismos como la OMS y los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) han reforzado sus esfuerzos para mejorar la vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos, la atención de pacientes y la participación comunitaria.
La OMS declaró el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional el 17 de mayo de 2026, activando mecanismos de coordinación internacional para apoyar a la RDC y Uganda.
El desafío ahora es contener la transmisión en las comunidades afectadas y evitar que el brote siga expandiéndose, mientras los equipos sanitarios trabajan bajo condiciones complejas y a la espera de nuevas herramientas específicas contra el virus Bundibugyo.
