EL MUNDO
Irán le planta cara a Trump y advierte que el Estrecho de Ormuz no se abre con amenazas
El pulso entre Teherán y Washington ha subido de temperatura. El Gobierno de Irán rechazó este lunes de forma tajante las "amenazas" de Estados Unidos respecto al bloqueo en el Estrecho de Ormuz, calificando las exigencias de la administración de Donald Trump como "excesivas" y asegurando que el lenguaje de la coerción no funcionará con el pueblo iraní.
El guardián de la llave del petróleo
Ismail Bagaei, portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, fue claro: Irán se ratifica como el "protector y guardián" del estratégico paso por donde circula el 20 % del crudo mundial. Esta declaración responde directamente a la operación anunciada por Donald Trump para liberar por la fuerza las embarcaciones atrapadas en la zona.
Según Bagaei, el caos actual es responsabilidad de EE. UU. e Israel, recordando que hasta febrero la ruta era segura, antes de que Washington se metiera en lo que él llamó un "pantano" diplomático y militar.
Negociaciones en punto muerto
A pesar de que el intercambio de mensajes continúa a través de mediadores en Islamabad, la diplomacia parece estar en cuidados intensivos. Teherán acusa a la Casa Blanca de:
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Carecer de una "voluntad sincera" para alcanzar la paz.
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Cambiar constantemente de posición para obstaculizar el proceso.
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Plantear demandas poco realistas que frenan cualquier consenso.
Tras el fracaso de la reunión de alto nivel el pasado abril, el mundo observa con nerviosismo un estrecho bloqueado y dos potencias que, por ahora, solo parecen ponerse de acuerdo en una cosa: ninguno piensa dar el brazo a torcer.
