Arte y Gente
La camisa azul: de prenda obrera a ícono eterno del estilo femenino

EL CORREO. Audrey Hepburn, Diana de Gales y ahora Zendaya: todas tienen algo en común, y no es solo la elegancia. Es la camisa azul, esa prenda aparentemente sencilla que ha resistido el paso del tiempo, las tendencias fugaces y los cambios culturales, hasta consolidarse como un básico infalible del armario moderno.
De uniforme a sofisticación
Su origen humilde en el siglo XIX como uniforme de trabajo no impidió que evolucionara hasta convertirse en símbolo de sofisticación. De la marina al prêt-à-porter, la camisa azul ha sabido adaptarse, abrazando cortes más suaves y telas más ligeras que la alejaron de su carácter industrial.
A lo largo del siglo XX, diseñadores como Giorgio Armani y Ralph Lauren la transformaron en ícono de poder y refinamiento. Phoebe Philo, Josep Font o Palomo Spain han seguido explorando su potencial estético, jugando con proporciones, texturas y nuevas lecturas de género.
Estilo sin esfuerzo, desde Diana hasta Zendaya
Más allá de las pasarelas, figuras como Audrey Hepburn, Katharine Hepburn, Carolina Herrera o Diana de Gales demostraron que la camisa azul es mucho más que una prenda de transición. En el siglo XXI, Alexa Chung, Dakota Johnson o Sofia Richie Grainge encarnan ese mismo espíritu, llevando esta pieza en clave casual, elegante o minimalista.
Reinventada en las pasarelas de 2025
Las propuestas recientes de firmas como Prada, Balenciaga, The Row o Proenza Schouler en primavera-verano 2025 reafirman su lugar en el armario contemporáneo: en siluetas amplias, tejidos tecnológicos, estilos sin género o construcciones casi escultóricas, la camisa azul demuestra que no necesita imponerse para permanecer.
Es, en definitiva, un lienzo sobre el cual cada generación ha escrito una narrativa distinta de estilo, poder y autenticidad.