EL MUNDO
La emblemática escalinata del Calvario se llena de fervor: el chavismo marcha en un momento crítico para su liderazgo

Caracas ha sido escenario de una movilización masiva este lunes, marcando lo que el oficialismo denomina el "Día de la Dignidad Nacional". Sin embargo, la conmemoración de los 24 años del regreso de Hugo Chávez al poder tras el golpe de 2002 ha estado teñida por un clima de incertidumbre y una exigencia que resonó en cada rincón del centro de la capital.
Lo que tradicionalmente es un acto de nostalgia revolucionaria se ha transformado en una plataforma de resistencia activa. Miles de simpatizantes recorrieron la ciudad hasta llegar al parque El Calvario, bajo la mirada de los ojos de Chávez pintados en la estructura, pero con la mente puesta en el destino de su sucesor, actualmente bajo custodia extranjera.
Entre la nostalgia de 2002 y la crisis de 2026
El discurso oficial, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, buscó trazar un paralelismo entre el "extremismo fanático" que depuso a Chávez brevemente hace dos décadas y la situación geopolítica actual. Los puntos clave de la jornada fueron:
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El simbolismo del retorno: Se recordó el episodio de Pedro Carmona y cómo la movilización militar-popular restituyó a Chávez en Miraflores.
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El clamor por Nicolás Maduro: A diferencia de años anteriores, las consignas no solo recordaban al "Comandante Eterno", sino que exigían la liberación de Maduro, detenido en Estados Unidos tras una operación militar en Caracas bajo cargos de narcoterrorismo.
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La postura del oficialismo: Rodríguez enfatizó la lucha contra los "poderes extranjeros" que, a su juicio, buscan apoderarse de las riquezas del país.
El sentimiento en las calles: "Hoy reivindicamos la patria con la actitud de nuestro presidente Nicolás Maduro, que dio su libertad por este pueblo", expresó una de las asistentes, reflejando la narrativa de sacrificio que el partido de gobierno busca consolidar entre sus bases.
Un escenario internacional tenso
La marcha ocurre en un contexto global volátil, marcado por las recientes críticas del Papa León XIV y las declaraciones de figuras internacionales sobre la legitimidad del poder en Venezuela. Mientras el chavismo intenta demostrar músculo político en las calles de Caracas, la atención del mundo sigue fija en los procesos judiciales que enfrentan los altos mandos del país en tribunales estadounidenses.