EL MUNDO
Tesla enfrenta caída en ventas, presión política y fin de subsidios en EE. UU.

EL CORREO. Tesla continúa atravesando momentos difíciles tras registrar una caída del 13 % en sus ventas durante el segundo trimestre del año, en medio de crecientes tensiones políticas entre su CEO, Elon Musk, y el presidente Donald Trump, y la inminente eliminación de subsidios federales a los vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Entre abril y junio, la compañía entregó 384,122 vehículos, de los cuales 373,728 fueron de sus modelos más populares, el Model 3 y el Model Y. Aunque los analistas ya esperaban una baja en las entregas respecto al mismo periodo de 2024, el resultado fue inferior a las previsiones. Tesla produjo un total de 410,244 unidades en ese lapso.
El informe financiero del segundo trimestre será presentado el 23 de julio, y se espera que refleje el impacto de esta caída. En el primer trimestre, las ganancias netas ya habían disminuido un 71 %, con una fuerte contracción de ingresos en el sector automotriz.
Varios factores están afectando el desempeño de la empresa. La creciente controversia en torno a Elon Musk, debido a su activismo político tanto en EE. UU. —donde dirigió el polémico Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE)— como en Europa, donde apoyó al partido ultraderechista AfD en Alemania, ha afectado la imagen de Tesla.
A esto se suma una competencia feroz en mercados clave como China, Europa y Estados Unidos, y la falta de un modelo asequible, una promesa incumplida por Musk. En su lugar, el empresario ha priorizado el desarrollo de robotaxis, relegando la producción de autos más accesibles.
Paradójicamente, a pesar de estos desafíos, las acciones de Tesla abrieron al alza el miércoles y subían un 4.15 %, alcanzando los 313.2 dólares. Este repunte parece impulsado por las promesas de Musk sobre los futuros ingresos de la compañía gracias a tecnologías como los robotaxis, la conducción autónoma y el robot humanoide Optimus.
Sin embargo, los primeros ensayos del robotaxi en Austin (Texas) han enfrentado críticas. El servicio, limitado a inversores y figuras públicas, ha presentado fallos que obligaron a las autoridades a solicitar explicaciones a Tesla.
La situación podría empeorar: tras una nueva confrontación entre Musk y Trump —incluidas amenazas veladas del expresidente sobre eliminar subsidios y sugerencias de que Musk debería abandonar EE. UU.— las acciones de Tesla llegaron a caer hasta un 6 %.
Además, el plan fiscal republicano en discusión en el Congreso incluye una aceleración en la eliminación del crédito fiscal de $7,500 para la compra de vehículos eléctricos. Según estimaciones de JPMorgan, esta medida podría costarle a Tesla unos 1,200 millones de dólares al año.