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¡Machado toca la puerta del Olimpo! El dominicano se acerca a los 400 jonrones y a la élite de los antesalistas
Santo Domingo, República Dominicana. – Manny Machado está cada vez más cerca de ingresar a un grupo reservado para algunas de las mayores leyendas de la tercera base en la historia de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB).
El antesalista dominicano necesita apenas cinco jonrones para alcanzar los 400 cuadrangulares, una cifra que lo colocaría en un círculo exclusivo de jugadores de tercera base que incluye a varios integrantes del Salón de la Fama de Cooperstown.
La trayectoria de Machado mantiene similitudes con las carreras de figuras históricas como Mike Schmidt, Eddie Mathews, Chipper Jones y su compatriota Adrián Beltré, considerados entre los mejores antesalistas de todos los tiempos.
Después de 15 temporadas en las Grandes Ligas, Machado acumula un bWAR de 57.4, muy cerca de la barrera de 60.0 que suele utilizarse como una referencia importante al evaluar el nivel de producción y valor de un jugador con credenciales para el Salón de la Fama.
Además de acercarse a los 400 jonrones, Machado tiene como objetivos estadísticos otras cifras de enorme peso histórico: 2,000 hits y al menos 1,400 carreras impulsadas.
Si consigue alcanzar esos registros, su nombre quedaría todavía más firmemente instalado entre los grandes bateadores que han ocupado la tercera base en la historia de MLB.
En ese grupo de leyendas, Adrián Beltré representa una referencia especial para Machado, no solo por ser dominicano, sino también por la extraordinaria producción ofensiva que acumuló durante su carrera.
Beltré es el líder de ese selecto grupo en carreras impulsadas y el único de ellos que alcanzó los 3,000 hits.
El dominicano disputó 21 temporadas en las Grandes Ligas, desde 1998 hasta 2018. Al finalizar la campaña de 2013, cuando tenía 34 años, Beltré acumulaba 376 jonrones, 2,426 hits, 1,332 carreras impulsadas y promedio de bateo de .278.
Machado, quien actualmente tiene la misma edad que Beltré en aquella temporada, busca mantener un ritmo que le permita acercarse a varias de esas cifras históricas.
El camino todavía es largo y las comparaciones no garantizan un lugar en Cooperstown, pero los números de Machado comienzan a hablar con suficiente fuerza como para que la conversación sobre su legado sea inevitable.
Con los 400 jonrones prácticamente a la vuelta de la esquina y otras marcas históricas todavía al alcance, Machado ya no solo persigue estadísticas: está tocando la puerta de un Olimpo donde las placas llevan nombres como Schmidt, Mathews, Jones y Beltré.
