EL PAIS
¡Silencio en el aula, por favor! El ruido afecta las clases de Ciencias de 4 de cada 10 estudiantes dominicanos
Santo Domingo, República Dominicana. – El ruido y el desorden dentro de las aulas están afectando el aprendizaje de Ciencias de una parte importante de los estudiantes dominicanos, según los resultados del informe PISA 2025.
De acuerdo con el estudio, el 40 % de los estudiantes de República Dominicana afirmó que el ruido y el desorden afectan significativamente sus clases de Ciencias. Además, el 27 % señaló que no puede trabajar adecuadamente durante estas asignaturas debido a las interrupciones que se producen en el aula.
La falta de atención de algunos compañeros también representa un desafío. El 37 % de los estudiantes dominicanos indicó que sus compañeros no prestan atención a lo que dice el profesor, una situación que puede dificultar el desarrollo de las clases y reducir las condiciones necesarias para un aprendizaje efectivo.
Los indicadores de República Dominicana se encuentran por encima de los promedios registrados entre los países y economías participantes en PISA. A nivel internacional, el 31 % de los estudiantes reportó problemas relacionados con ruido y desorden, mientras que el 19 % afirmó que no puede trabajar bien en la mayoría de las clases. En cuanto a la falta de atención de los compañeros, el promedio fue de 29 %.
El informe señala además que el clima disciplinario en las clases de Ciencias de República Dominicana no registró cambios significativos entre 2015 y 2025. Esta situación contrasta con la tendencia observada en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde se ha registrado una mejoría en este aspecto.
PISA destaca que los países que han conseguido mejorar el clima disciplinario en sus aulas tienden a mantener estable o aumentar su desempeño promedio en Ciencias en comparación con los resultados obtenidos en 2015.
A pesar de las dificultades relacionadas con el ruido, el desorden y la falta de atención, los estudiantes dominicanos tienen una percepción favorable del apoyo que reciben de sus profesores.
El 89 % afirmó que, en la mayoría de las clases de Ciencias, el profesor demuestra interés genuino por el aprendizaje de cada estudiante. Asimismo, el 83 % indicó que el docente continúa enseñando hasta que comprende los contenidos, mientras que el 86 % aseguró que recibe ayuda adicional cuando la necesita.
Estos resultados superan los promedios de la OCDE, donde las proporciones correspondientes son de 69 %, 66 % y 73 %, respectivamente.
En comparación con 2015, el porcentaje de estudiantes que percibe interés del profesor por su aprendizaje se mantuvo en 89 %. En cambio, la proporción de quienes consideran que el docente continúa enseñando hasta lograr la comprensión bajó ligeramente de 84 % a 83 %.
Por otro lado, aumentó el porcentaje de estudiantes que aseguran recibir ayuda adicional cuando la necesitan, pasando de 80 % en 2015 a 86 % en 2025.
Otro dato relevante del informe es la reducción del acompañamiento familiar. Solo el 49 % de los estudiantes dominicanos afirmó que sus padres o tutores les preguntan al menos una vez por semana sobre sus actividades escolares, frente al 65 % registrado en 2022.
También disminuyeron las conversaciones sobre los problemas escolares. El 37 % de los estudiantes dijo conversar al menos una vez por semana con sus padres o tutores sobre las dificultades que enfrenta en la escuela, frente al 56 % registrado tres años antes.
Esta reducción del acompañamiento familiar no es exclusiva de República Dominicana, ya que una tendencia similar fue observada en casi todos los países y economías que participaron en PISA.
Los resultados de PISA 2025 muestran que el sistema educativo dominicano enfrenta importantes desafíos relacionados con el ambiente de aprendizaje. El ruido, el desorden y la falta de atención de algunos estudiantes pueden convertirse en obstáculos para el desarrollo de las clases de Ciencias.
Sin embargo, la percepción positiva que tienen los estudiantes sobre el apoyo de sus profesores representa un punto favorable para fortalecer el aprendizaje y mejorar el ambiente escolar.
Al final, queda una conclusión bastante sencilla: para aprender Ciencias hacen falta buenos profesores, buenos métodos y, sobre todo, que alguien recuerde que el aula no es una discoteca.
