EL MUNDO
Detienen en Ecuador a infante de marina activo vinculado al narcotráfico internacional
Quito. – Las autoridades de Ecuador detuvieron a un infante de marina en servicio activo durante un amplio operativo contra el narcotráfico internacional, informó este jueves el ministro del Interior, John Reimberg.
La investigación, que se extendió por nueve meses, incluyó doce allanamientos simultáneos realizados en las provincias de Guayas y Azuay, y dejó un total de nueve personas arrestadas.
Infante de marina señalado como cabecilla de Los Choneros
Entre los detenidos figura Alberto Magno A., alias “Albertito”, quien según las autoridades es infante de marina activo y presunto cabecilla operativo del grupo criminal Los Choneros, una de las organizaciones delictivas más peligrosas del país.
De acuerdo con Reimberg, el militar desempeñaba un rol clave en la contaminación de contenedores con droga, los cuales tenían como destino Países Bajos, Bélgica, Francia y el Reino Unido, consolidando una red de tráfico hacia Europa.
“Otra economía criminal que cae. 100 millones de dólares evitados en envío de droga”, destacó el ministro en su cuenta oficial de la red social X.
Ecuador, punto clave del narcotráfico regional
Ubicado entre Colombia y Perú, los dos mayores productores de cocaína del mundo, Ecuador se ha convertido en los últimos años en un corredor estratégico del narcotráfico, favorecido por sus puertos marítimos y su economía dolarizada.
La mayor parte de la droga que transita por el país tiene como destino Europa y Norteamérica, según informes oficiales.
Conflicto armado interno y escalada de violencia
Desde 2024, Ecuador se encuentra bajo un “conflicto armado interno”, declarado por el presidente Daniel Noboa para enfrentar a las bandas del crimen organizado, a las que el Gobierno ha catalogado como organizaciones terroristas.
Estas estructuras criminales están detrás de la escalada de violencia que convirtió a Ecuador en 2023 en el país con la tasa de homicidios más alta de América Latina.
El 2025 ha iniciado como el año más violento registrado, con un promedio de un asesinato por hora. Entre enero y junio, el país contabilizó 4,619 homicidios, el semestre más sangriento del que se tenga registro oficial.
Las proyecciones del Ministerio del Interior advierten que Ecuador podría cerrar el año con más de 50 homicidios por cada 100,000 habitantes.
