EL MUNDO
¡El último capítulo del capo! “El Mayo” Zambada recibe cadena perpetua por narcotráfico en EE. UU.
Nueva York, EE. UU.– El narcotraficante mexicano Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado este lunes a cadena perpetua por la Justicia estadounidense tras ser declarado culpable de delitos relacionados con el tráfico de cocaína y fentanilo.
La sentencia fue emitida por el juez Brian Cogan, quien confirmó la pena contra uno de los fundadores y principales líderes del Cártel de Sinaloa, meses después de que Zambada se declarara culpable de los cargos en su contra.
“El Mayo” pide perdón antes de conocer su sentencia
Antes de escuchar el fallo judicial, Zambada, de 76 años, leyó una carta en la que expresó disculpas a las personas y familias afectadas por sus actividades criminales.
Durante la audiencia, celebrada en la corte federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, el exlíder criminal pidió el fin de la violencia en México y llamó a los jóvenes a tomar un camino diferente.
“Nadie gana en este tipo de guerra”, afirmó Zambada en español durante su intervención.
También reconoció su responsabilidad por sus acciones:
“No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad”, expresó.
Ordenan decomiso millonario
Además de la condena de prisión de por vida, la sentencia establece el decomiso de 15,000 millones de dólares, una medida solicitada previamente por la Fiscalía estadounidense.
El fallo representa uno de los golpes judiciales más importantes contra una de las figuras históricas del narcotráfico mexicano y marca un nuevo capítulo en la lucha de Estados Unidos contra las redes internacionales de tráfico de drogas.
Un histórico líder del Cártel de Sinaloa
Ismael “El Mayo” Zambada fue considerado durante décadas una de las figuras centrales del Cártel de Sinaloa, organización señalada por las autoridades estadounidenses como una de las redes criminales más poderosas dedicadas al tráfico de drogas hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales.
Con esta sentencia, Zambada permanecerá en una prisión federal estadounidense de por vida.
