EL MUNDO
¿Morgue clandestina o algo peor? El misterio de los 25 niños hallados en una fosa en Kenia
Lo que parecía un cementerio común en el condado de Kericho se ha convertido en la escena de un crimen que tiene a todo Nairobi con los pelos de punta. Las autoridades han desenterrado 33 cuerpos, y lo más desgarrador es que la gran mayoría —exactamente 25— son niños. ¿Cómo terminaron ahí sin que nadie se diera cuenta?
Los forenses están rascándose la cabeza: mientras unos pequeños murieron por causas naturales como la prematuridad, otros presentan traumatismos craneales que no encajan con un entierro normal. El patólogo Richard Njoroge lo tiene claro: esto es "altamente inusual". Los cuerpos están en distintas etapas de descomposición, lo que sugiere que la fosa se fue llenando poco a poco, como si alguien estuviera usando el lugar para deshacerse de "evidencias" incómodas.
Las claves que tienen a la policía en alerta:
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Cuerpos sin nombre: De los 33 hallados, muchos parecen venir directamente de hospitales o morgues, pero solo 13 tenían permiso oficial para estar ahí.
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El caos de los hospitales: El Hospital Nacional Kenyatta tiene casi 500 cadáveres sin reclamar. ¿Se están saltando los protocolos para vaciar las neveras?
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Sospechosos en la mira: Ya hay dos personas frente a la justicia, mientras el Departamento de Homicidios intenta armar este rompecabezas de restos humanos.
Este hallazgo ha encendido las alarmas de los Derechos Humanos en Kenia. No se sabe si es una negligencia administrativa masiva o algo mucho más oscuro, pero la sombra de la ilegalidad planea sobre el cementerio de Makaburini.
