EL MUNDO
Redacción.- Cuba sufrirá este martes prolongados cortes eléctricos
Si pensabas que tu recibo de la luz estaba caro, imagina vivir en una isla donde el interruptor es más un adorno que una utilidad. Este martes 24 de marzo de 2026, Cuba se prepara para un "apagón de campeonato" que desconectará simultáneamente al 63 % del territorio nacional.
La Unión Eléctrica (UNE) ya soltó la bomba: en el momento de más calor y demanda, la mayoría de los cubanos estarán practicando la meditación a oscuras. Aquí te contamos por qué el sistema está más fundido que un bombillo viejo:
1. Los números no dan (ni para un radio a pilas)
La matemática del desastre es simple pero cruel:
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Demanda máxima: 2,950 MW.
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Capacidad de generación: Apenas 1,125 MW.
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El déficit: Faltarán 1,825 MW. Es decir, hay más gente queriendo prender un abanico que energía disponible en toda la isla.
2. Un sistema en "cuidados intensivos"
No es solo falta de combustible; es que las termoeléctricas piden la jubilación a gritos. De las 16 unidades del país, nueve están fuera de servicio por averías o mantenimientos que parecen eternos. Las plantas están obsoletas y la falta de inversión crónica las tiene trabajando con "alambritos".
3. El "bloqueo" y la falta de divisas
Mientras el Gobierno cubano denuncia una "asfixia energética" por parte de EE. UU. que frena la llegada de diésel y fueloil, los expertos independientes señalan que para arreglar este tollo se necesitan entre 8,000 y 10,000 millones de dólares. Una cifra que, ahora mismo, parece sacada de una película de ciencia ficción.
4. El impacto: Más que solo oscuridad
Este no es un apagón cualquiera. La falta de luz ya ha provocado:
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Una contracción económica del 15 % desde 2020.
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Protestas en ciudades como La Habana y Morón.
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Cortes de hasta 15 horas diarias en la capital y dos días seguidos en provincias.
