EL MUNDO
España le pone tarea a Trump y a Irán para apagar el fogonero
Parece que en el tablero de ajedrez mundial todos están moviendo sus piezas, y el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha decidido dar un golpe en la mesa (diplomáticamente hablando). Este martes, desde Madrid, lanzó un mensaje clarito: menos misiles y más café en la mesa de negociación.
Aquí te resumimos los puntos clave de este "tira y jala" diplomático:
1. El recadito para Washington
Albares valoró que Donald Trump haya pausado los ataques a las refinerías y plantas energéticas de Irán, pero no quiere que sea una "siesta" corta. España pide que esa suspensión sea permanente y que EE. UU. regrese a los diálogos de paz. ¡Basta de juegos pirotécnicos!
2. Irán también tiene que poner de su parte
La diplomacia española no solo miró hacia el norte. A Teherán le pidieron tres cosas fundamentales:
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Dejar tranquilos a los vecinos del Golfo Pérsico.
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Controlar a sus milicias en Irak y Líbano.
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Quitarle el candado al Estrecho de Ormuz, que es por donde pasa el petróleo que mueve al mundo (y no queremos que la gasolina suba más).
3. Alerta roja en el Líbano
El ministro no se guardó nada al condenar la amenaza de invasión israelí en el sur del Líbano y los bombardeos en Beirut. Con más de un millón de desplazados, España se planta firme en la defensa de la soberanía libanesa.
4. Próxima parada: Argelia
Para cerrar con broche de oro, Albares confirmó que este jueves se va para Argelia. ¿El motivo? Gas y buena vecindad. En tiempos de crisis energética, tener a un socio "fiable" como Argel es como tener un amigo con planta eléctrica en medio de un apagón.
