El Cibao
Santiago se traga 24 millones en tapas y sigue como un colador
En la Ciudad Corazón, caminar por la acera se ha vuelto un deporte de extremo peligro. A pesar de que Coraasan ha soltado más de RD$24 millones desde el 2022 para tapar los registros, parece que en Santiago las tapas tienen alas o les gusta jugar al escondite.
Si eres de los que va esquivando "cráteres" en la vía, aquí te contamos por qué tu calle parece un campo de batalla:
1. La danza de los millones (que no se ven)
Coraasan ha invertido exactamente RD$24,538,930 en marcos y tapas. Sin embargo, la realidad en los barrios es otra: cientos de registros siguen abiertos, esperando a un peatón distraído o a un neumático desafortunado. Por otro lado, el Ayuntamiento de Santiago se quedó "en la chiquita" con una inversión de apenas RD$205,000 allá por el 2019. ¡Así no hay bolsillo que aguante!
2. ¿Quién tiene la culpa? El juego del "fui fuiste"
Aquí la responsabilidad está repartida como un botín:
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Coraasan: Se encarga de los registros de aguas residuales.
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Ayuntamiento: Le tocan los drenajes pluviales (aunque Coraasan termina dándole la mano por falta de personal en el cabildo). Al final, entre uno y otro, el hoyo sigue ahí saludando a los transeúntes.
3. El "negocito" de las metaleras
¿A dónde van las tapas? Los comunitarios lo tienen claro: el robo para la venta de metal es el pan de cada día. Muchos aseguran que el vicio y las metaleras son los culpables de que Santiago esté "descapotable", convirtiendo un problema de ingeniería en uno de seguridad ciudadana.
4. Más que un peligro, un tapón al sistema
Sin tapas, los drenajes se llenan de basura y desechos, lo que provoca:
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Obstrucciones constantes en las tuberías.
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Inundaciones cuando cae una "aguita".
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Costos de limpieza por las nubes para el Gobierno.
