NEW YORK
¡Fin del misterio! El asesino de Gilgo Beach confiesa 8 crímenes para evitar la muerte
El terror que mantuvo en vilo a Nueva York por casi dos décadas ha llegado a un cierre definitivo. Rex Heuermann, el arquitecto de Manhattan que llevaba una doble vida como depredador sexual, admitió este miércoles haber asesinado brutalmente a ocho mujeres entre 1993 y 2010. Con esta confesión, el hombre de 62 años logra evitar un juicio mediático y la posibilidad de una condena distinta a la cadena perpetua sin salida, asegurando que morirá tras las rejas.
Ante una sala repleta de familiares de las víctimas, Heuermann detalló con frialdad cómo utilizaba teléfonos desechables para contactar a las jóvenes, en su mayoría trabajadoras sexuales, para luego estrangularlas y deshacerse de sus restos en la zona costera de Long Island. Además de los siete cargos iniciales, el asesino sorprendió al declararse responsable de una octava muerte, la de Karen Vergata, desaparecida hace casi 30 años.
Como parte del acuerdo con la Fiscalía del condado de Suffolk, Heuermann está obligado a colaborar con el FBI para esclarecer otros posibles casos pendientes. Mientras su exesposa e hija pedían privacidad y ofrecían condolencias, el sistema de justicia estadounidense cierra uno de los capítulos más oscuros y mediáticos de su historia reciente, poniendo fin a la impunidad de uno de los asesinos en serie más escurridizos del siglo XXI.
