El Cibao
“Aquí no cabe un alma más”: La Carcelita de Santiago baja el hacinamiento, pero sigue entre humedad, chinches y abandono
Santiago, República Dominicana. Aunque las autoridades aseguran que el hacinamiento ha disminuido en “La Carcelita” del Palacio de Justicia de Santiago, las condiciones del centro provisional de detención continúan reflejando precariedad, deterioro estructural y serias limitaciones en materia de derechos humanos.
Tras el reportaje publicado por Listín Diario sobre la crítica situación del recinto, periodistas regresaron al lugar para verificar las medidas implementadas por las autoridades con el objetivo de mejorar las condiciones de los privados de libertad.
Reducen cantidad de presos para evitar sobrepoblación
La directora del Centro de Atención de Privación de Libertad Provisional (CAPLIP III), Fátima Paulino, explicó que una de las principales acciones adoptadas fue limitar estrictamente la cantidad de internos.
Actualmente, el recinto alberga 78 privados de libertad y no puede exceder la capacidad de 90 personas.
“Para nosotros recibir cinco más, tienen que sacarnos cinco”, afirmó Paulino, destacando que la meta es mantener “cero sobrepoblación” en el centro.
Destacamentos policiales cargan con el problema
La reducción del hacinamiento dentro de “La Carcelita” ha provocado nuevas dificultades en los destacamentos policiales de Santiago y zonas periféricas, donde ahora deben permanecer muchos detenidos mientras esperan sus audiencias judiciales.
Según las autoridades, los llamados “cuartelitos” policiales deben encargarse de retener y trasladar a los presos únicamente cuando sean requeridos por los tribunales, situación que ha generado retrasos y constantes aplazamientos de audiencias.
Algunos internos llevan meses detenidos sin resolución
A pesar de las mejoras implementadas, persiste una de las mayores preocupaciones del sistema: la larga permanencia de detenidos en un recinto diseñado para estadías provisionales.
Durante la visita al lugar, se identificaron internos recluidos desde febrero y abril, varios de ellos todavía a la espera de medidas de coerción o avances en sus procesos judiciales.
Menos chinches… pero la humedad sigue ganando la batalla
Las autoridades informaron que realizaron jornadas de fumigación en coordinación con Salud Pública para combatir la presencia de chinches y cucarachas dentro de las celdas.
Entre las mejoras recientes destacan:
- Sustitución de antiguas letrinas por inodoros modernos.
- Apertura de nuevas ventanas para mejorar ventilación.
- Planes de pintura y reacondicionamiento estructural.
- Propuesta de una celda especial de desinfección para nuevos ingresos.
Sin embargo, la humedad acumulada, la poca iluminación y el deterioro general continúan afectando gravemente las instalaciones.
“Aún persisten la humedad y el sucio acumulados por años”, reconoció Fátima Paulino.
Abogados e internos casi no pueden comunicarse
Otro de los problemas denunciados es el deterioro de las áreas de comunicación entre abogados y privados de libertad.
Actualmente:
- Los teléfonos instalados no funcionan.
- Las paredes están perforadas.
- La privacidad entre cliente y abogado prácticamente no existe.
Las autoridades admiten que se necesitan mayores recursos para rehabilitar completamente las cabinas y mejorar las condiciones mínimas de comunicación legal.
La mayoría de los detenidos enfrentan casos de violencia de género
De acuerdo con datos suministrados por las autoridades, el 75 % de los privados de libertad ingresan por casos relacionados con violencia de género.
Le siguen los delitos vinculados a:
- Porte y tenencia ilegal de armas.
- Casos relacionados con drogas.
- Procesos por homicidios y otros delitos graves.
Persisten llamados para dignificar “La Carcelita”
Aunque las medidas recientes han permitido reducir parcialmente el hacinamiento y mejorar algunos aspectos sanitarios, el recinto continúa siendo un símbolo de las debilidades estructurales del sistema penitenciario y judicial dominicano.
El llamado sigue dirigido a la Procuraduría General de la República y al Ministerio de Justicia para acelerar la transformación de este centro provisional y garantizar condiciones compatibles con los derechos humanos y la dignidad de los internos.
