EL MUNDO
EEUU e Irán acuerdan alto el fuego inicial y avanzan hacia la reapertura del estrecho de Ormuz
Washington / Teherán. Estados Unidos e Irán alcanzaron este lunes un acuerdo preliminar para extender el alto el fuego entre ambas naciones y avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo global.
El entendimiento ha sido confirmado por fuentes oficiales estadounidenses, aunque los detalles completos del acuerdo aún no han sido divulgados públicamente.
Acuerdo preliminar firmado y pendiente de ratificación en Ginebra
De acuerdo con las informaciones disponibles, el pacto habría sido firmado de forma electrónica el domingo, pero entrará en vigor oficialmente tras una firma formal prevista para el próximo viernes en Ginebra, con mediación de Pakistán.
El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, jugó un papel clave como mediador en las conversaciones diplomáticas que buscan reducir las tensiones en Oriente Medio.
Reapertura gradual del estrecho de Ormuz
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la reapertura del estrecho de Ormuz, considerado un corredor energético vital para el comercio mundial de petróleo y gas natural.
Sin embargo, su implementación será progresiva debido a riesgos de seguridad en la zona, incluyendo la posible presencia de minas y restricciones navales.
Entre las medidas contempladas se incluyen:
- Apertura “inmediata” del paso marítimo bajo condiciones controladas.
- Desminado progresivo de la zona.
- Reanudación gradual del tráfico marítimo internacional.
Funcionarios estadounidenses advirtieron que la normalización total del tránsito podría tardar varios meses.
Advertencias militares y situación en la región
Mientras avanza el proceso diplomático, el ejército de Estados Unidos mantiene la advertencia a embarcaciones comerciales de no cruzar la zona sin autorización explícita.
La situación sigue siendo sensible debido a la presencia de actores regionales armados y tensiones persistentes en Medio Oriente.
Israel mantiene postura militar activa
Uno de los principales puntos de tensión es la postura de Israel, que no forma parte del acuerdo y ha reiterado que continuará sus operaciones militares en la región, especialmente en el sur del Líbano, donde mantiene enfrentamientos con Hezbollah, grupo respaldado por Irán.
Teherán ha insistido en que cualquier acuerdo definitivo debe incluir un cese más amplio de hostilidades en todos los frentes.
Negociaciones sobre el programa nuclear iraní
El memorando también abre un plazo de 60 días para definir el futuro del programa nuclear de Irán, uno de los temas más delicados del conflicto.
Estados Unidos e Israel han expresado preocupación por el posible uso militar del enriquecimiento de uranio, mientras Irán sostiene que su programa tiene fines exclusivamente pacíficos.
El acuerdo contempla además:
- Posible liberación de fondos iraníes congelados.
- Alivio progresivo de sanciones económicas.
- Creación de un fondo de reconstrucción condicionado al cumplimiento verificable de compromisos.
Reacciones internacionales y cautela global
Aunque varios gobiernos han celebrado el avance diplomático, la comunidad internacional mantiene cautela debido a la fragilidad del acuerdo y la falta de detalles sobre su implementación.
El presidente estadounidense Donald Trump destacó el impacto inmediato del anuncio en los mercados, señalando la caída del precio del petróleo y la reacción positiva de las bolsas internacionales.
No obstante, ambas partes reconocen que la estabilidad del pacto dependerá de su aplicación efectiva y de la evolución de las tensiones militares en la región.
