Arte y Gente
El bordado suizo vuelve con fuerza este verano: entre tradición artesanal y moda contemporánea
EL CORREO. Es un clásico estival que encarna la ligereza del verano y vuelve cada temporada con nuevas siluetas sin renunciar a su esencia artesanal. El bordado suizo, originario de los Alpes, sedujo a estrellas del cine dorado y hoy conquista redes sociales y pasarelas de alta costura en 2025.
Una tradición nacida en los Alpes
El bordado suizo surgió en la región de St. Gallen, Suiza, donde desde el siglo XVI se perfeccionó como una técnica minuciosa sobre lino. A mediados del siglo XIX, las primeras máquinas de bordado facilitaron su producción en masa, pero sin perder el detalle que lo caracteriza: pequeñas puntadas que forman motivos florales y geométricos sobre telas ligeras como algodón o lino.
Entre calados y elegancia atemporal
Esta técnica se distingue por sus calados que aportan frescura y un acabado sofisticado. Aunque muchas piezas actuales se elaboran a máquina, algunas firmas de alta gama todavía mantienen procesos artesanales. Ese equilibrio entre herencia y modernidad ha hecho del bordado suizo una tendencia que trasciende temporadas.
Del cine clásico al ‘feed’ de Instagram
Actrices como Audrey Hepburn, Ursula Andress o Marisol convirtieron el bordado suizo en símbolo de feminidad veraniega. En la actualidad, celebridades como Léa Seydoux y Sienna Miller lo han adoptado en estilismos urbanos o bohemios, mientras que “influencers” como Pernille Teisbaek y Jeanne Damas lo combinan con tonos neutros y accesorios naturales en sus publicaciones más virales.
Reinvención en la pasarela 2025
Diseñadores como Chloé, Zimmermann o Cecilie Bahnsen han reinterpretado esta técnica para la temporada primavera-verano 2025, apostando por líneas limpias, minimalismo y tejidos tecnológicos.
En España, la firma Charo Ruiz Ibiza lidera esta renovación desde 1989. Su colección “Voile & Guipure” transforma el clásico voile de algodón en volúmenes escultóricos con bordado suizo, elevando la tradición artesanal a códigos de lujo moderno.
Versatilidad con historia
Ya sea en un paseo costero o en una cena urbana, el bordado suizo demuestra su adaptabilidad y encanto atemporal. Su ligereza y precisión técnica lo convierten en un imprescindible del verano, ideal para quienes buscan estilo, frescura y una conexión con lo hecho a mano.
