EL PAIS
El escenario de desastre que dejó el paso de las ráfagas por el litoral sur de la capital

Lo que parecía una tarde de lluvia convencional en el Distrito Nacional se transformó en cuestión de minutos en una exhibición de la fuerza de la naturaleza. Un potente ventarrón, impulsado por una activa vaguada, ha dejado una estela de daños materiales que ha transformado el paisaje urbano de sectores emblemáticos en un laberinto de escombros y cables tendidos.
Desde la emblemática avenida George Washington hasta el corazón de Gascue, el saldo de las ráfagas no solo se mide en árboles caídos, sino en infraestructuras estatales colapsadas y una movilidad urbana que ha quedado prácticamente paralizada en puntos estratégicos.
Los puntos críticos del impacto
El recorrido por las zonas más afectadas revela una situación de emergencia que ha movilizado a todos los cuerpos de rescate. El daño es visible en cada esquina:
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Ministerio de Cultura: La fuerza del viento arrancó árboles desde la raíz, provocando el colapso de la pared perimetral del recinto en la avenida George Washington.
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Obstrucciones en Gascue: Calles como la Leopoldo Navarro, Benito Monción y la calle Santiago presentan bloqueos parciales por ramas de gran tamaño que descansan sobre el cableado eléctrico.
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Peligro peatonal: Las aceras han quedado intransitables, obligando a los transeúntes a caminar por el medio de las vías, exponiéndose al tráfico en condiciones de baja visibilidad.
Testimonio: "La fuerza del viento era tal que se sentía cómo se quebraban las ramas", relata José, un residente de Gascue que, como muchos otros, tuvo que salir a intentar despejar el frente de su vivienda tras el vendaval.
Respuesta de emergencia ante la Alerta Roja
Ante la gravedad de los hechos, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) ha elevado la provincia de Santo Domingo a alerta roja. Actualmente, brigadas de la Alcaldía del Distrito Nacional, el Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil trabajan a contrarreloj para:
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Poda y retiro: Despejar las vías principales bloqueadas por troncos.
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Seguridad eléctrica: Gestionar junto a las distribuidoras los cables de alta tensión derribados.
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Limpieza de drenaje: Evitar que los restos de ramas agraven las inundaciones urbanas.