Mujer le pide divorcio por hacer una pizza con feo sabor

Cuando a Stellan Johansson de Skottorp, Suecia, su hermano le regaló 10 kg de kiwis la Navidad pasada, no tenía ni idea de qué hacer con ellos.

Había demasiados para comerlos frescos, sin que, por supuesto, terminaran con un terrible dolor de estómago, por lo que Stellan decidió que sería “divertido” usarlos en algún tipo de platillo extraño y único.

Su amigo Bjørn, de Noruega, siempre hablaba de los extraños platos a base de plátano que le apetecía probar, y Stellan pensó que haría lo mismo, reemplazando los plátanos por kiwi. No tenía idea en este momento de cuán polémica resultaría ser esta idea.