Política
Papito Cruz gana terreno en Santiago, Será el próximo senador?
Por el Lic. Leonardo Tavarez Valerio.
Santiago, R.D. – En la ciudad corazón, dos figuras políticas aliadas al gobierno del presidente Luis Abinader reflejan estilos opuestos de ejercer el poder.
Rafael “Papito” Cruz Rodríguez, del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), y Julio César Valentín Jiminián, líder de Justicia Social, representan hoy dos caras distintas de la alianza oficialista: uno cercano al pueblo y activo en su territorio; el otro, distante y ausente del contacto político que alguna vez lo llevó a la cima.
🔹 Dos aliados, dos estilos… una misma ciudad como termómetro político
Ambos fueron integrados al gobierno con posiciones de alto nivel: Papito Cruz como director del Centro de Desarrollo y Competitividad Industrial (Proindustria), y Valentín como superintendente de Seguros.
Sin embargo, la gestión de cada uno ha tomado rumbos muy diferentes, especialmente en su relación con las bases políticas y el liderazgo local de Santiago.
🔹 Papito Cruz: cercanía, trabajo y liderazgo silencioso
A juicio de muchos dirigentes y ciudadanos santiagueros, Rafael “Papito” Cruz se ha convertido en el aliado más visible y activo del bloque no perremeísta dentro del gobierno.
Su presencia constante en actividades deportivas, industriales, culturales y políticas lo posiciona como un funcionario cercano, accesible y de bajo perfil mediático, pero con alto valor político.
Se le observa con frecuencia en el Baloncesto Superior de Santiago, en el Estadio Cibao, en eventos empresariales y actividades oficiales del presidente Abinader.
Quienes lo conocen aseguran que asiste sin comitivas ni aparatosidad, “porque no pregona su cargo”, lo que le ha granjeado simpatías entre diversos sectores.
Desde Proindustria, su gestión ha sido reconocida por abrir oportunidades laborales a técnicos y profesionales de Santiago, y por apoyar al sector manufacturero y a las MIPYMES.
Dentro del PRSC, se le valora como un dirigente estructurado, conocedor de la Ley 176-07 de Municipios, y como un posible aspirante a una posición electiva en 2028.
🔹 Julio César Valentín: del liderazgo de masas a la desconexión política
En contraste, Julio César Valentín, quien en su momento fue una de las figuras más influyentes del Congreso Nacional, hoy parece alejado de la base política que lo acompañó en sus años de gloria.
Desde su puesto en la Superintendencia de Seguros, su figura se percibe distante del Santiago que lo vio ascender.
Dirigentes de Justicia Social y antiguos “valentinistas” expresan decepción ante su ausencia en los barrios y clubes donde antes era recibido como un líder cercano.
Aunque algunos de sus colaboradores más fieles, como Glen Davis y los hermanos Felipe y Fernando Bonilla, mantienen presencia local, las estructuras políticas que lo respaldaron sienten que Valentín se ha convertido en un “funcionario de oficina”, visible solo en actos institucionales desde la capital.
Incluso su antiguo colaborador José de la Cruz, hoy en la Superintendencia de Seguros, tampoco ha promovido la integración de la base santiaguera a esa institución.
🔹 Eduardo Estrella: otro aliado que se diluye en la distancia
A esta ecuación se suma el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, presidente de Dominicanos por el Cambio, quien también ha sido criticado por su escasa presencia local, limitando su contacto con la base política a actividades protocolares junto al presidente.
La ausencia visible de Estrella y Valentín refuerza el posicionamiento de Papito Cruz como el único aliado con presencia constante en la calle, conectado con el sentir de la gente.
🔹 Santiago mide el pulso político de sus aliados
En el termómetro político de Santiago, la percepción es clara:
👉 Papito Cruz está ganando terreno, mientras Valentín lo está perdiendo.
Cruz ha sabido mantener una presencia sin protagonismo, construyendo liderazgo con acciones concretas y resultados visibles.
Valentín, en cambio, parece haberse institucionalizado hasta la sombra, en un momento donde la política exige cercanía, exposición y narrativa pública.
Analistas locales sostienen que no se trata solo de estilos, sino de quién ha sabido interpretar el pulso de su gente.
Mientras uno se mantiene con los pies en el suelo, el otro parece haber perdido la conexión con la base que lo encumbró.
🗞️ En resumen:
En una ciudad donde la política se mide por presencia, compromiso y contacto humano, la conclusión se impone:
Papito está en la cancha; Valentín, en la sombra.
Fuente D55
