EL PAIS
Tribunal concluye que Adán Cáceres incurrió en enriquecimiento ilícito y lavado de activos mediante compleja red de empresas
EL CORREO. El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional determinó que el mayor general retirado Adán Benoni Cáceres Silvestre incurrió en enriquecimiento ilícito y participó en un esquema de lavado de activos que operó a través del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep) y el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur).
Durante la lectura de las motivaciones de la sentencia, las juezas concluyeron que existía una marcada desproporción entre los ingresos legales de Cáceres y el patrimonio acumulado durante su gestión. Según el tribunal, el exjefe del Cusep devengaba un salario mensual de RD$245,000, insuficiente para justificar la adquisición de propiedades, certificados financieros y el pago de cuantiosos préstamos.
La decisión establece que el esquema utilizó nóminas del Cusep y el Cestur para desviar fondos públicos mediante empleados que cobraban salarios sin desempeñar funciones reales. Parte de esos recursos eran recolectados y entregados al entonces gerente financiero del Cusep, Rafael Núñez de Aza, a través de depósitos, transferencias y pagos en efectivo.
Los jueces también identificaron la adquisición de múltiples bienes inmuebles mediante terceros, así como el uso de empresas como CCNA Universo Empresarial y Único Real Estate para ocultar activos y dar apariencia de legalidad a fondos de origen ilícito.
Asimismo, la sentencia señala a la Asociación Campesina Madre Tierra como una estructura utilizada para mezclar recursos ilícitos con actividades legítimas, facilitando operaciones vinculadas al lavado de activos.
El tribunal concluyó que Cáceres desarrolló un patrimonio incompatible con sus ingresos legítimos y utilizó una compleja red de personas físicas, empresas y organizaciones para administrar, ocultar e integrar bienes obtenidos de manera ilícita.
