El Cibao
Condenan a 30 años a un abuelo de 83 años en Santiago
En un fallo que ha dejado a más de uno rascándose la cabeza en el Palacio de Justicia, el Tercer Tribunal Colegiado de Santiago dictó la pena máxima de 30 años de prisión contra Nicolás Suárez. ¿El detalle? El "jovencito" tiene 83 años, lo que convierte esta sentencia en un récord de longevidad judicial y en una batalla legal que apenas comienza.
El veredicto que "no ve ni oye" razones
A pesar de que Suárez padece serias limitaciones visuales y auditivas, el tribunal acogió la petición del Ministerio Público, calificando el hecho como tentativa de asesinato. Para la defensa, encabezada por la abogada Milagros del Carmen, esta decisión es un exceso que no toma en cuenta la realidad biológica del imputado.
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La condena: 30 años de prisión (el máximo permitido).
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La salud del reo: Problemas de visión, audición y movilidad.
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Estado actual: Cumple arresto domiciliario, pero esto podría cambiar drásticamente.
¿Una sentencia de muerte disfrazada?
La defensa pública ha sido tajante: si Nicolás Suárez es enviado a una cárcel común a su edad, no se trata de una condena de prisión, sino de una "condena de muerte". Los abogados argumentan que:
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No se configuraron las agravantes para "asesinato".
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Se debió aplicar una pena suspendida o menor dada su avanzada edad.
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El traslado a un centro penitenciario sería inhumano bajo sus condiciones físicas.
Próximo round: La Corte de Apelación
La abogada del condenado ya anunció que el caso no se queda así. Apelarán ante la Corte de Apelación de Santiago con el objetivo de reducir la pena o lograr que, por lo menos, le permitan seguir viendo los juegos de pelota desde su casa bajo arresto domiciliario.
Dato para el debate: Si cumple la condena completa, Nicolás saldría libre a los 113 años. Una meta ambiciosa, incluso para la medicina moderna.
