EL PAIS
El Minerd cede el control a los directores ante la amenaza de inundaciones
El Ministerio de Educación (Minerd) ha decidido no aplicar una suspensión general y, en su lugar, ha dejado una de las decisiones más críticas en manos de los directores de cada centro educativo: determinar si es seguro abrir las aulas este lunes. Ante el impacto de las recientes lluvias y el peligro latente de crecidas, la institución instruyó a los equipos de gestión escolar a evaluar minuciosamente los riesgos de su entorno antes de convocar a estudiantes y maestros. La orden es clara: donde exista peligro de inundación o el cruce de ríos y cañadas sea una amenaza, las clases deben detenerse de inmediato.
Esta medida traslada la responsabilidad a las direcciones locales, quienes mejor conocen la vulnerabilidad de sus comunidades. Sin especificar provincias en el comunicado, el Minerd enfatiza que la prioridad absoluta es la integridad física de la comunidad educativa, especialmente en zonas rurales y sectores urbanos de drenaje deficiente. Se exhorta a los padres y tutores a mantenerse en contacto directo con las autoridades de sus respectivas escuelas y a seguir estrictamente las orientaciones de los organismos de protección civil, evitando cualquier desplazamiento que ponga en riesgo la vida bajo condiciones climáticas adversas.
