Connect with us
Anunciate en esta Pagina

Arte y Gente

Jill Biden, primera dama, maestra trabajadora y doctora pese a quien le pese

Published

on

Jill Biden, la flamante primera dama de Estados Unidos, hará historia al mantener su empleo de profesora pese a las demandas de su nuevo rol, en el que marcará a buen seguro un fuerte contraste con su predecesora, Melania Trump.

Jill Biden, de 69 años, ha dedicado su vida a la educación. Comenzó como maestra de secundaria para niños con necesidades especiales y durante la vicepresidencia de su marido en 2009 compaginó una apretada agenda institucional con su trabajo de profesora de inglés en un colegio universitario en Virginia, donde como primera dama seguirá desempeñando su trabajo.

Jill Biden, de 69 años, ha dedicado su vida a la educación. Comenzó como maestra de secundaria para niños con necesidades especiales y durante la vicepresidencia de su marido en 2009 compaginó una apretada agenda institucional con su trabajo de profesora de inglés en un colegio universitario en Virginia, donde como primera dama seguirá desempeñando su trabajo.

Esa decisión, la de seguir manteniendo su independencia laboral, además de mantenerse al frente de la oficina de la primera dama, es histórica.

«Para mi es difícil considerar mi decisión en términos históricos, porque ya enseñé durante los ocho años en los que fui segunda dama», explicó el mes pasado en una entrevista con el humorista Stephen Colbert.

Pese a la intensa carrera política de Joe Biden, que intentó optar a la Presidencia en varias ocasiones y fue vicepresidente de Barack Obama durante ocho años, Jill ha desarrollado su carrera como docente y ha sido durante este difícil año una defensora de la importancia de los educadores durante la pandemia.

La primera dama obtuvo en 2007 un doctorado en educación, un título por el que trabajó durante seis años, pero que recientemente fue objeto de críticas misóginas de un columnista de opinión del diario Wall Street Journal.

La columna, repleta de comentarios machistas, criticaba a Jill Biden -que públicamente ha dicho que su doctorado es uno de los logros que más le enorgullecen-, por usar públicamente ese título honorífico que posee, pese a no ser «médico ni haber ayudado a traer a alguien al mundo».

La exprimera dama Michelle Obama respondió a aquellas críticas recordando que «no hay mejor ejemplo» de persona trabajadora que Jill.

«Durante ocho años vi a la doctora Jill Biden hacer lo que muchas mujeres profesionales hacen a diario. Gestionar con éxito más de una responsabilidad, desde sus obligaciones como docente a sus obligaciones oficiales en la Casa Blanca o su rol de madre, esposa y amiga», señaló Michelle Obama.

Ese ataque es un aperitivo de lo que le espera a Jill Biden en la Casa Blanca, dando forma a un papel en ocasiones ingrato, que ha sido tratado dentro los corsés reservados tradicionalmente para la mujer y que otras primeras damas han querido reformar.

Jill y Joe se conocieron en 1975 en una cita organizada por el hermano del segundo. Jill estaba aún terminando su grado de inglés en la Universidad de Delaware y se estaba separando de su primer marido. Joe Biden venía de pasar tres duros años tras la muerte de su primera esposa, Neilia Hunter Biden, en un accidente de tráfico, en el que también falleció su hija Naomi, aún una bebé.

Ambos contrajeron matrimonio en 1977 en una discreta ceremonia católica en la capilla de las Naciones Unidas en Nueva York.

Jill vino a reemplazar el vacío de la familia Biden para convertirse, no solo en esposa del entonces senador, sino también en madre para sus hijos, Beau y Hunter. «Puso las piezas de nuevo juntas. Me devolvió la vida y una familia», aseguró Joe Biden en una entrevista.

Tras cuatro años de matrimonio, nació la única hija de ambos: Ashley Biden, activista y trabajadora social muy cercana al recién investido presidente.

Jill, que creció en el seno de una familia de clase media en Filadelfia, ha intentado mantener un rol discreto e independiente de la política que ha vivido a diario durante décadas, primero en los años de su marido como senador y posteriormente como vicepresidente.

Sus estudiantes la llaman «Doctor B» y pronto se enfrentarán al dilema de tratar con la primera dama de Estados Unidos, que compaginará una agenda de trabajo que podría poner prioridad a asuntos como la lucha contra el cáncer, la pandemia del coronavirus o la infancia.

Fuente: EFE

El periódico digital más leído en Santiago de los Caballeros y toda Republica Dominicana


Articulos Recientes

DEPORTES4 horas ago

“¡Campeones del Caribe!” Yaguate conquista el Premundial Pony League 13U y va rumbo al Mundial en EE. UU.

Yaguate.– El equipo de Yaguate se coronó campeón del Premundial Pony League 13U, logrando el título del Caribe y Latinoamérica,...

EL PAIS4 horas ago

“Coronel Made Seguirá Tras las Rejas” Ratifican Prisión Preventiva por Caso de Agresión en Los Minas

Santo Domingo.– La Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación de Santo Domingo ratificó este viernes...

EL MUNDO8 horas ago

“México hace historia: Hermosillo será sede de la Serie del Caribe 2027 por tercera vez consecutiva”

Santo Domingo – México volverá a ser el epicentro del béisbol caribeño en 2027, cuando Hermosillo acoja la Serie del...

EL MUNDO8 horas ago

“Intercambio de ataques en Ormuz: EE. UU. descarta escalada y Teherán asegura que la situación está bajo control”

Desarrollo del conflicto El Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) informó que fuerzas iraníes lanzaron misiles, drones y embarcaciones pequeñas contra...

EL MUNDO8 horas ago

“Capturan en Honduras a presuntos militares que simulaban allanamientos para robar millones”

Honduras – La Dirección Policial de Investigaciones capturó este jueves a tres presuntos militares, acusados de integrar una estructura criminal...

EL PAIS8 horas ago

“Policía captura a ‘El Gánster’, uno de los diez delincuentes más buscados en La Romana”

La Romana, RD – La Policía Nacional, a través de la Dirección Regional Este, informó sobre la captura de Kelvin...

EL DINERO8 horas ago

“Edesur invierte RD$67.5 millones y potencia Baní Per para iluminar Peravia”

Peravia, RD – Edesur Dominicana inauguró un nuevo transformador de 40 MVA en la subestación eléctrica Baní Per, superando al...

EL DINERO9 horas ago

“China sube gasolina y diésel por volatilidad del petróleo: aumentos récord en 2026”

Pekín, China – China anunció este viernes un incremento en los precios minoristas de la gasolina y el diésel, que...

EL PAIS9 horas ago

“Tragedia en El Seibo: mujer fallece tras ser incendiada presuntamente por su pareja”

El Seibo, República Dominicana – Una mujer identificada como Providencia Marte falleció en la comunidad La Higuera tras ser incendiada...

El Cibao9 horas ago

“Tragedia en Sosúa: estadounidense fallece tras desmayo en El Batey”

Sosúa, Puerto Plata – La tarde del jueves, Jon Eric Rymland, un ciudadano estadounidense de 67 años, falleció tras sufrir...

Facebook

Jill Biden, la flamante primera dama de Estados Unidos, hará historia al mantener su empleo de profesora pese a las demandas de su nuevo rol, en el que marcará a buen seguro un fuerte contraste con su predecesora, Melania Trump.

Jill Biden, de 69 años, ha dedicado su vida a la educación. Comenzó como maestra de secundaria para niños con necesidades especiales y durante la vicepresidencia de su marido en 2009 compaginó una apretada agenda institucional con su trabajo de profesora de inglés en un colegio universitario en Virginia, donde como primera dama seguirá desempeñando su trabajo.

Jill Biden, de 69 años, ha dedicado su vida a la educación. Comenzó como maestra de secundaria para niños con necesidades especiales y durante la vicepresidencia de su marido en 2009 compaginó una apretada agenda institucional con su trabajo de profesora de inglés en un colegio universitario en Virginia, donde como primera dama seguirá desempeñando su trabajo.

Esa decisión, la de seguir manteniendo su independencia laboral, además de mantenerse al frente de la oficina de la primera dama, es histórica.

«Para mi es difícil considerar mi decisión en términos históricos, porque ya enseñé durante los ocho años en los que fui segunda dama», explicó el mes pasado en una entrevista con el humorista Stephen Colbert.

Pese a la intensa carrera política de Joe Biden, que intentó optar a la Presidencia en varias ocasiones y fue vicepresidente de Barack Obama durante ocho años, Jill ha desarrollado su carrera como docente y ha sido durante este difícil año una defensora de la importancia de los educadores durante la pandemia.

La primera dama obtuvo en 2007 un doctorado en educación, un título por el que trabajó durante seis años, pero que recientemente fue objeto de críticas misóginas de un columnista de opinión del diario Wall Street Journal.

La columna, repleta de comentarios machistas, criticaba a Jill Biden -que públicamente ha dicho que su doctorado es uno de los logros que más le enorgullecen-, por usar públicamente ese título honorífico que posee, pese a no ser «médico ni haber ayudado a traer a alguien al mundo».

La exprimera dama Michelle Obama respondió a aquellas críticas recordando que «no hay mejor ejemplo» de persona trabajadora que Jill.

«Durante ocho años vi a la doctora Jill Biden hacer lo que muchas mujeres profesionales hacen a diario. Gestionar con éxito más de una responsabilidad, desde sus obligaciones como docente a sus obligaciones oficiales en la Casa Blanca o su rol de madre, esposa y amiga», señaló Michelle Obama.

Ese ataque es un aperitivo de lo que le espera a Jill Biden en la Casa Blanca, dando forma a un papel en ocasiones ingrato, que ha sido tratado dentro los corsés reservados tradicionalmente para la mujer y que otras primeras damas han querido reformar.

Jill y Joe se conocieron en 1975 en una cita organizada por el hermano del segundo. Jill estaba aún terminando su grado de inglés en la Universidad de Delaware y se estaba separando de su primer marido. Joe Biden venía de pasar tres duros años tras la muerte de su primera esposa, Neilia Hunter Biden, en un accidente de tráfico, en el que también falleció su hija Naomi, aún una bebé.

Ambos contrajeron matrimonio en 1977 en una discreta ceremonia católica en la capilla de las Naciones Unidas en Nueva York.

Jill vino a reemplazar el vacío de la familia Biden para convertirse, no solo en esposa del entonces senador, sino también en madre para sus hijos, Beau y Hunter. «Puso las piezas de nuevo juntas. Me devolvió la vida y una familia», aseguró Joe Biden en una entrevista.

Tras cuatro años de matrimonio, nació la única hija de ambos: Ashley Biden, activista y trabajadora social muy cercana al recién investido presidente.

Jill, que creció en el seno de una familia de clase media en Filadelfia, ha intentado mantener un rol discreto e independiente de la política que ha vivido a diario durante décadas, primero en los años de su marido como senador y posteriormente como vicepresidente.

Sus estudiantes la llaman «Doctor B» y pronto se enfrentarán al dilema de tratar con la primera dama de Estados Unidos, que compaginará una agenda de trabajo que podría poner prioridad a asuntos como la lucha contra el cáncer, la pandemia del coronavirus o la infancia.

Fuente: EFE

Copyright © 2024 El Correo RD, Santiago de los Caballeros / Creado por @KRLOSDESIGNS