Connect with us
Anunciate en esta Pagina

OPINIÓN

LO DEJARON VIVO, PORQUE?

Published

on

Con Nicolás Maduro Moro, presidente de Venezuela fue diferente, lo dejaron vivo. A Muamar el Gadafi en Libia y a Sadam Husein en Irak, la suerte los abandono. Los dos fueron fulminados. ¿Qué pasó ahí?

En el país, sin embargo, se repite la leyenda urbana sobre la captura de Francisco Alberto Caamaño en febrero de 1973. Cuentan que los captores informaron del hecho a Joaquín Balaguer, entonces presidente de la República Dominicana. El mandatario quedó en silencio.

Entonces, luego de dar su informe los militares le preguntaron, presidente, ¿qué hacemos con Caamaño? La respuesta, diez palabras para expresar un mar de especulaciones:

— Ese hombre no cabe en ninguna cárcel de este país, dijo Balaguer.

Los dominicanos conocen la historia del asesinato del líder constitucionalista. Francisco Alberto fue Presidente interino luego de que Juan Bosch fuera derrocado por un golpe de Estado.

Un caso raro

La operación relámpago para secuestrar a Nicolás Maduro no puede ser más extraña. Un despliegue de fuerzas aérea, naval y tecnológica para apresar una pieza dentro de un proceso.

Aclarar de entrada que, Venezuela nunca había sufrido un ataque estadounidense en 200 años de historia desde la independencia.

El despliegue requirió 150 aviones, 8 helicópteros y un contingente militar de élite. Pero en un primer momento se dijo que todos salieron ilesos, que a los escoltas de Maduro no les dio tiempo ni a respirar. Falso.

Luego, fue confirmado el asesinato de cerca de un centenar de militares cubanos y venezolanos. Además, hubo varios soldados de Estados Unidos heridos de gravedad.

Un helicóptero, incluso, fue alcanzado por la artillería venezolana. Y la aeronave logró salir del espacio aéreo enemigo con serias dificultades.

Tanto riesgo no tiene explicación a la vista. Sobre todo, que el petróleo que —según Donald Trump— Venezuela le entregará obedece a un acuerdo firmado meses antes de la intervención militar. No. La entrega no es porque ¿doblegaron a los chavistas?

La operación de secuestro del 3 de enero recién pasado solamente incluyó a Maduro. El tablero sigue intacto.

Donald Trump ya comenzó a pagar el precio de la incursión. Hace unos días varios senadores republicanos se viraron. Estos aprobaron una moción sobre Venezuela que pone límites al presidente gringo.

Las compañías petroleras designadas para administrar el crudo venezolano se niegan a entrar, no creen en el plan de Trump. ExxonMobil y Chevron no creen en su propio presidente. No creen en mitos.

En los tribunales, por otro lado, los propósitos intervencionistas comienzan a hacer agua. El juez a cargo desestimó la acusación concerniente al Cartel de los Soles y del Tren de Aragua. O sea, ahora Maduro Moro no es acusado por narcotráfico.

Para colmo, es probable que en la audiencia de marzo el tribunal reconozca a Maduro como presidente legal de Venezuela. Reconocimiento que quedó implícito en la primera comparecencia.

Y del lado venezolano el gobierno chavista sigue igual. La estructura bolivariana continúa despachando con normalidad, a la espera de que Maduro regrese.

Este panorama sombrío se va despejando de a poquito. Ya quedó claro que el principal objetivo develado es el control del petróleo venezolano, que Trump dice, que es de Estados Unidos.

Otros dicen que las acciones estrepitosas se deben a que Estados Unidos quiere mostrar al mundo que ellos siguen siendo los que mandan. Quieren dejar claro que el imperio sigue fuerte, que no existe la cacareada decadencia.

El gobierno norteamericano sigue negado a ver el surgimiento de un mundo multipolar. La terquedad, el orgullo los mantiene ciegos frente a la realidad.

Mientras todo eso acontece, Nicolás Maduro Moro sonríe a las cámaras y a su paso recibe ovaciones de la gente. No parece un preso derrotado. Todo lo contrario, su semblante refleja la imagen de un hombre triunfante.

Hasta sus propios verdugos posan a su lado para hacerse fotos con él. Quieren dejar constancia que son parte de la historia. Las señales dejan la percepción del surgimiento de un líder en otra dimensión. La historia está en construcción, testigo de ello será el siglo XXI.

Ya se dijo, ni Sadam Husein, presidente de Irak, ni Muamar el Gadafi, presidente de Libia se salvaron. Los dos fueron fulminados. El primero en 2003 y el segundo en 2011.

En suma, ¿por qué a Nicolás Maduro Moro lo dejaron vivo? Es probable, sin embargo, que Maduro vivo —igual que Caamaño aquí— no quepa en ninguna cárcel.  ¿Volverá a vencer Nicolás Maduro Moros?

Miguel Ángel Cid


Articulos Recientes

EL PAIS2 horas ago

Muere hombre en hotel de La Romana; investigan posible consumo de estimulante sexual

La Romana, República Dominicana. Las autoridades investigan la muerte de un hombre que fue encontrado sin vida mientras se hospedaba...

EL MUNDO3 horas ago

EEUU e Irán acuerdan alto el fuego inicial y avanzan hacia la reapertura del estrecho de Ormuz

Washington / Teherán. Estados Unidos e Irán alcanzaron este lunes un acuerdo preliminar para extender el alto el fuego entre...

EL MUNDO5 horas ago

Cuba enfrenta apagón masivo: hasta el 67 % de la isla quedará sin electricidad este martes

La Habana, Cuba. La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que este martes el país enfrentará uno de los mayores...

NEW YORK5 horas ago

Nueva York dona 849 chalecos antibalas a la Policía Nacional y la DNCD para reforzar la seguridad en República Dominicana

Nueva York, EE. UU. El Consulado General de la República Dominicana en Nueva York recibió este lunes una donación de...

EL PAIS5 horas ago

Se entrega joven señalado por la muerte de agente policial en Nagua tras operativo de búsqueda

Nagua, María Trinidad Sánchez. La noche de este lunes se entregó a las autoridades el joven Julio Francisco Núñez Villa,...

EL PAIS5 horas ago

Ejército usa drones y detiene a 70 haitianos indocumentados en operativos simultáneos en Dajabón y Montecristi

Dajabón, República Dominicana. El Ejército de República Dominicana (ERD) detuvo a un total de 70 ciudadanos haitianos en condición migratoria...

DEPORTES5 horas ago

Karl-Anthony Towns cumple promesa a su madre y conquista su primer título de la NBA

Nueva York. La historia de Karl-Anthony Towns alcanzó uno de sus capítulos más emotivos con la conquista de su primer...

DEPORTES6 horas ago

¡Juan Soto Encendido! Impulsa Dos Carreras y los Mets Sorprenden a los Poderosos Bravos de Atlanta

Nueva York. Los Mets de Nueva York lograron una importante victoria por 8-1 sobre los Bravos de Atlanta, gracias a...

EL PAIS6 horas ago

¡20 Años Tras las Rejas! Tribunal Dicta Histórica Condena por Millonario Caso de Corrupción en República Dominicana

Santo Domingo, República Dominicana. En una de las sentencias más contundentes contra la corrupción administrativa en la historia reciente del...

El Cibao6 horas ago

¡El Dinero Era para Pacientes! Ministerio Público Pide Coerción por Presunto Fraude Millonario en Oncológico del Cibao

Santiago, República Dominicana. El Ministerio Público depositó este lunes la solicitud de medida de coerción contra varios implicados en una...

Facebook

Con Nicolás Maduro Moro, presidente de Venezuela fue diferente, lo dejaron vivo. A Muamar el Gadafi en Libia y a Sadam Husein en Irak, la suerte los abandono. Los dos fueron fulminados. ¿Qué pasó ahí?

En el país, sin embargo, se repite la leyenda urbana sobre la captura de Francisco Alberto Caamaño en febrero de 1973. Cuentan que los captores informaron del hecho a Joaquín Balaguer, entonces presidente de la República Dominicana. El mandatario quedó en silencio.

Entonces, luego de dar su informe los militares le preguntaron, presidente, ¿qué hacemos con Caamaño? La respuesta, diez palabras para expresar un mar de especulaciones:

— Ese hombre no cabe en ninguna cárcel de este país, dijo Balaguer.

Los dominicanos conocen la historia del asesinato del líder constitucionalista. Francisco Alberto fue Presidente interino luego de que Juan Bosch fuera derrocado por un golpe de Estado.

Un caso raro

La operación relámpago para secuestrar a Nicolás Maduro no puede ser más extraña. Un despliegue de fuerzas aérea, naval y tecnológica para apresar una pieza dentro de un proceso.

Aclarar de entrada que, Venezuela nunca había sufrido un ataque estadounidense en 200 años de historia desde la independencia.

El despliegue requirió 150 aviones, 8 helicópteros y un contingente militar de élite. Pero en un primer momento se dijo que todos salieron ilesos, que a los escoltas de Maduro no les dio tiempo ni a respirar. Falso.

Luego, fue confirmado el asesinato de cerca de un centenar de militares cubanos y venezolanos. Además, hubo varios soldados de Estados Unidos heridos de gravedad.

Un helicóptero, incluso, fue alcanzado por la artillería venezolana. Y la aeronave logró salir del espacio aéreo enemigo con serias dificultades.

Tanto riesgo no tiene explicación a la vista. Sobre todo, que el petróleo que —según Donald Trump— Venezuela le entregará obedece a un acuerdo firmado meses antes de la intervención militar. No. La entrega no es porque ¿doblegaron a los chavistas?

La operación de secuestro del 3 de enero recién pasado solamente incluyó a Maduro. El tablero sigue intacto.

Donald Trump ya comenzó a pagar el precio de la incursión. Hace unos días varios senadores republicanos se viraron. Estos aprobaron una moción sobre Venezuela que pone límites al presidente gringo.

Las compañías petroleras designadas para administrar el crudo venezolano se niegan a entrar, no creen en el plan de Trump. ExxonMobil y Chevron no creen en su propio presidente. No creen en mitos.

En los tribunales, por otro lado, los propósitos intervencionistas comienzan a hacer agua. El juez a cargo desestimó la acusación concerniente al Cartel de los Soles y del Tren de Aragua. O sea, ahora Maduro Moro no es acusado por narcotráfico.

Para colmo, es probable que en la audiencia de marzo el tribunal reconozca a Maduro como presidente legal de Venezuela. Reconocimiento que quedó implícito en la primera comparecencia.

Y del lado venezolano el gobierno chavista sigue igual. La estructura bolivariana continúa despachando con normalidad, a la espera de que Maduro regrese.

Este panorama sombrío se va despejando de a poquito. Ya quedó claro que el principal objetivo develado es el control del petróleo venezolano, que Trump dice, que es de Estados Unidos.

Otros dicen que las acciones estrepitosas se deben a que Estados Unidos quiere mostrar al mundo que ellos siguen siendo los que mandan. Quieren dejar claro que el imperio sigue fuerte, que no existe la cacareada decadencia.

El gobierno norteamericano sigue negado a ver el surgimiento de un mundo multipolar. La terquedad, el orgullo los mantiene ciegos frente a la realidad.

Mientras todo eso acontece, Nicolás Maduro Moro sonríe a las cámaras y a su paso recibe ovaciones de la gente. No parece un preso derrotado. Todo lo contrario, su semblante refleja la imagen de un hombre triunfante.

Hasta sus propios verdugos posan a su lado para hacerse fotos con él. Quieren dejar constancia que son parte de la historia. Las señales dejan la percepción del surgimiento de un líder en otra dimensión. La historia está en construcción, testigo de ello será el siglo XXI.

Ya se dijo, ni Sadam Husein, presidente de Irak, ni Muamar el Gadafi, presidente de Libia se salvaron. Los dos fueron fulminados. El primero en 2003 y el segundo en 2011.

En suma, ¿por qué a Nicolás Maduro Moro lo dejaron vivo? Es probable, sin embargo, que Maduro vivo —igual que Caamaño aquí— no quepa en ninguna cárcel.  ¿Volverá a vencer Nicolás Maduro Moros?

Miguel Ángel Cid

Copyright © 2024 El Correo RD, Santiago de los Caballeros / Creado por @KRLOSDESIGNS