EL MUNDO
“Queremos ser vistas y escuchadas”: víctimas de trata alzan su voz en la ONU
EL CORREO. Supervivientes de la trata internacional de personas participaron esta semana, por primera vez, como protagonistas en un foro de Naciones Unidas, en un evento histórico celebrado en Viena. El encuentro, titulado “Voces de la resiliencia”, fue organizado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), con el objetivo de integrar activamente las voces de las víctimas en la toma de decisiones globales sobre la lucha contra este crimen.
"Es la primera vez que los supervivientes son invitados a formar parte del proceso en igualdad de condiciones con los Estados miembros y la sociedad civil", explicó Ilias Chatzis, jefe de la sección de lucha contra la trata y el tráfico de migrantes de la ONUDD. Según el funcionario, las víctimas tienen un conocimiento único y vital sobre cómo funciona este delito, por lo que su experiencia debe guiar las respuestas institucionales.
Uno de los testimonios más conmovedores fue el de Mixi Cruz, una activista mexicana de 32 años que fue víctima de trata desde los 15. Tras la muerte de su madre, fue acogida por parientes que la obligaron a realizar trabajos forzados y, más tarde, a ejercer la prostitución bajo amenazas. “Todo eran mentiras para manipularme”, contó. Logró escapar al pedir ayuda en un hotel, y su tratante fue condenada por corrupción de menores.
Hoy Cruz dedica su vida a apoyar a otras víctimas y a prevenir la trata en comunidades vulnerables. En su intervención, insistió en que la participación de las sobrevivientes no debe limitarse a dar testimonio: “Queremos ser vistas y escuchadas. Podemos ayudar a investigar y prevenir. Nuestra experiencia vale”.
La trata de personas, definida como la captación, transporte o retención de personas para fines de explotación —incluyendo explotación sexual, trabajos forzados, mendicidad o incluso tráfico de órganos— afecta de forma desproporcionada a mujeres y niñas. Según el Informe Global sobre Trata de Personas 2024, un 60 % de las víctimas registradas son menores de edad o mujeres explotadas sexualmente.
El foro concluyó con un llamado de la ONUDD a todos los Estados miembros para que integren a los supervivientes en el diseño de políticas públicas, al tiempo que se refuerza la cooperación internacional para erradicar este flagelo. “Las voces de las víctimas no son el cierre de una historia; son la clave para evitar que se repita”, afirmó Chatzis.
