Connect with us
Anunciate en esta Pagina

EL PAIS

El médico que se quedó sin pacientes pero lleno de lodo en Sabana Grande de Boyá

Published

on

Sabana Grande de Boyá. – Hay bloqueos que duelen, pero el que sufre el doctor Wiston Martínez es financiero. El propietario de la Clínica Medicina Integral denunció que los trabajos de reconstrucción de la carretera Sabana–Tarana lo tienen "en la cuerda floja", no por falta de vocación, sino porque la Constructora Yellow ha convertido el acceso a su centro de salud en una misión imposible.

Una obra sin consultas y una clínica sin pacientes

Según el galeno, la constructora inició los movimientos de tierra sin decir "ni esta boca es mía" a los residentes de El Anillo. El resultado: una zona aislada donde el acceso para pacientes es nulo. Mientras los ingresos de la clínica bajaron a cero, los acreedores del doctor no se han ido de vacaciones y siguen exigiendo sus pagos puntuales, colocando al centro de salud al borde de la quiebra técnica.

El muro que se rindió y obreros en "pausa eterna"

Pero el problema no es solo la falta de asfalto. Martínez señaló que la intervención ha sido tan descuidada que un muro de contención del parque local colapsó tras ser debilitado por las excavaciones, convirtiéndose en una trampa peligrosa para los niños del sector.

Para colmo de males, el doctor criticó la "tortuga" que parece llevar la obra:

  • Inactividad: Denuncia que los obreros pasan largas horas sin mover un solo bloque.

  • Cumpleaños infeliz: El próximo 22 de mayo, las obras cumplirán cuatro años de retraso, entre lodo, polvo y promesas incumplidas.

Una comunidad al límite

Mientras la solución definitiva no llega, los comunitarios de Sabana Grande de Boyá siguen viviendo entre nubes de polvo cuando sale el sol y pantanales cuando llueve. La paciencia se agotó y las protestas se han vuelto el pan de cada día en una zona que solo pide caminos dignos para poder trabajar y, en el caso del doctor Martínez, para poder salvar vidas.


Articulos Recientes

EL MUNDO50 minutos ago

Tegucigalpa – Lo que parecía la oportunidad de sus vidas para salir adelante terminó siendo un pasaporte directo a la primera línea de fuego. Un grupo de hondureños ha denunciado un esquema de reclutamiento engañoso que los llevó hasta Rusia bajo la promesa de trabajar en agricultura y construcción, solo para descubrir que el verdadero plan era convertirlos en soldados para el conflicto con Ucrania. El viaje de ensueño que terminó en secuestro El plan estaba tan bien armado que era difícil no caer. Los ciudadanos Olvin David Banegas, Yimi Alexander Baca, Marvin Sair Baca, Ricardo Alfredo Banegas y Luis Alonso Dubón relataron cómo una supuesta agencia les pagó todo: pasaportes, boletos aéreos y hasta los gastos de escala en ciudades como París y Estambul. Sin embargo, al pisar suelo ruso, la hospitalidad se esfumó. Según los testimonios, fueron despojados de sus documentos y encerrados en un edificio bajo vigilancia constante. "Ya no veníamos como trabajadores… lo único que querían era que nos integráramos al Ejército", confesó Banegas, quien junto a otros cuatro compañeros logró una huida de película para ponerse a salvo. Los alias de la traición: "Kraken", "Mustafa" y "Alexandra" La red de reclutamiento operaba a través de WhatsApp, aprovechando la necesidad económica de los hondureños. Los intermediarios, escondidos tras alias como "Kraken" o "Mustafa", prometían condiciones idílicas que se transformaron en restricciones de movilidad y falta de alimento una vez llegaron a su destino. El saldo de la tragedia: 5 sobrevivientes: En resguardo y esperando ayuda de la Cancillería para volver a casa. 2 retenidos: José Sánchez y Óscar Armando Arjijo no pudieron escapar debido a su edad y limitaciones físicas; su paradero sigue siendo una incógnita. Un llamado a no creer en "villas y castillos" Expertos en migración advierten que el conflicto entre Rusia y Ucrania ha desesperado a las redes de reclutamiento, que ahora pescan en aguas latinoamericanas. Los afectados han hecho un llamado desesperado a la población: no confíen en ofertas de redes sociales que prometen cubrir todos los gastos de viaje sin garantías reales. Mientras la Cancillería de Honduras investiga la veracidad de los hechos, el grupo que logró escapar solo tiene un deseo: pisar suelo hondureño y olvidar la pesadilla de casi terminar empuñando un fusil en una guerra que no es la suya.

Tegucigalpa – Lo que parecía la oportunidad de sus vidas para salir adelante terminó siendo un pasaporte directo a la...

EL MUNDO53 minutos ago

Directo a Oklahoma: Honduras le empaca las maletas al acusado de abuso infantil que reclamaba el Tío Sam

Tegucigalpa – La justicia hondureña ha decidido que no quiere huéspedes de este tipo. La Corte Suprema de Justicia (CSJ)...

EL PAIS57 minutos ago

El caso Jet Set no se apaga: la defensa saca los pasos prohibidos para frenar el juicio

Santo Domingo – Este viernes 1 de mayo, la pista judicial vuelve a encenderse. La audiencia preliminar del caso Jet...

EL PAIS1 hora ago

Viernes de réplicas en el caso Jet Set: La defensa busca el paso a desnivel entre pruebas y peritajes

Santo Domingo – El calendario marca viernes 1 de mayo y el Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional tiene...

EL PAIS2 horas ago

A "Pindo" se le acabó el tiempo: 20 años de cárcel por un ataque de furia con una mocha

Monte Plata, RD – El sistema de justicia le pasó factura a Anastacio Hernández Pascual, mejor conocido como "Pindo". Tras...

EN SALUD2 horas ago

El cáncer no espera por el congreso: Médicos buscan que la cura llegue antes que la cuenta

Santo Domingo – La ciencia avanza a paso de gigante, pero el acceso a ella a veces parece ir en...

EL PAIS2 horas ago

El médico que se quedó sin pacientes pero lleno de lodo en Sabana Grande de Boyá

Sabana Grande de Boyá. – Hay bloqueos que duelen, pero el que sufre el doctor Wiston Martínez es financiero. El...

Home2 horas ago

¡A apretarse el cinturón! El Gobierno pone a dieta el gasto público para salvar 40,000 millones de pesos

Santo Domingo – El Gobierno dominicano ha decidido que ya no hay espacio para "lujos" en el presupuesto nacional. Con...

EL PAIS3 horas ago

¡Saca el paraguas (y el bote)! El COE pone a media isla en alerta por una vaguada con ínfulas de tormenta

Según los expertos del Indomet y el Indrhi, no se trata de una simple llovizna para refrescar el calor. Se...

El Cibao3 horas ago

¡Arroyo Hondo se hunde! El día que la tierra decidió mudarse sin avisar a los vecinos

Santiago, RD – Las lluvias no dan tregua y en la zona sur de Santiago la tierra ha dicho "basta"....

Facebook

Sabana Grande de Boyá. – Hay bloqueos que duelen, pero el que sufre el doctor Wiston Martínez es financiero. El propietario de la Clínica Medicina Integral denunció que los trabajos de reconstrucción de la carretera Sabana–Tarana lo tienen "en la cuerda floja", no por falta de vocación, sino porque la Constructora Yellow ha convertido el acceso a su centro de salud en una misión imposible.

Una obra sin consultas y una clínica sin pacientes

Según el galeno, la constructora inició los movimientos de tierra sin decir "ni esta boca es mía" a los residentes de El Anillo. El resultado: una zona aislada donde el acceso para pacientes es nulo. Mientras los ingresos de la clínica bajaron a cero, los acreedores del doctor no se han ido de vacaciones y siguen exigiendo sus pagos puntuales, colocando al centro de salud al borde de la quiebra técnica.

El muro que se rindió y obreros en "pausa eterna"

Pero el problema no es solo la falta de asfalto. Martínez señaló que la intervención ha sido tan descuidada que un muro de contención del parque local colapsó tras ser debilitado por las excavaciones, convirtiéndose en una trampa peligrosa para los niños del sector.

Para colmo de males, el doctor criticó la "tortuga" que parece llevar la obra:

  • Inactividad: Denuncia que los obreros pasan largas horas sin mover un solo bloque.

  • Cumpleaños infeliz: El próximo 22 de mayo, las obras cumplirán cuatro años de retraso, entre lodo, polvo y promesas incumplidas.

Una comunidad al límite

Mientras la solución definitiva no llega, los comunitarios de Sabana Grande de Boyá siguen viviendo entre nubes de polvo cuando sale el sol y pantanales cuando llueve. La paciencia se agotó y las protestas se han vuelto el pan de cada día en una zona que solo pide caminos dignos para poder trabajar y, en el caso del doctor Martínez, para poder salvar vidas.

Copyright © 2024 El Correo RD, Santiago de los Caballeros / Creado por @KRLOSDESIGNS