El Cibao
Cañada amenaza a más de 60 viviendas en Santa Lucía y familias viven bajo riesgo constante en Santiago Oeste
Santiago. – Familias del sector Santa Lucía, en el distrito municipal Santiago Oeste, denunciaron este miércoles el grave peligro que representa una cañada ubicada en las proximidades del vertedero de Rafey, la cual mantiene en riesgo inminente a más de 60 viviendas y a decenas de personas que residen en la zona.
De acuerdo con los comunitarios, el crecimiento descontrolado del curso de agua, la acumulación de desechos sólidos y el impacto recurrente de las lluvias han convertido la cañada en una amenaza permanente, especialmente durante la temporada de precipitaciones.
Lluvias arrastran basura y socavan las viviendas
Los residentes advirtieron que, cuando se registran lluvias intensas, la corriente arrastra grandes cantidades de basura, socava los terrenos donde están asentadas numerosas casas y debilita las estructuras, aumentando el riesgo de colapsos.
Rosanna Báez, activista comunitaria, explicó que la cañada interrumpe el paso entre Santa Lucía y el sector La Piña, dejando incomunicada a la comunidad cada vez que llueve.
“Cada aguacero nos mantiene en zozobra. El agua no solo arrastra desechos, también se lleva parte del terreno donde están construidas las casas”, señaló.
Viviendas ya colapsaron
Por su parte, Rosa Silverio, también activista del sector, expresó su preocupación ante la posibilidad de nuevos derrumbes, recordando que al menos tres viviendas colapsaron durante las lluvias de noviembre pasado.
“Tenemos miedo de que esto vuelva a ocurrir, pero con consecuencias más graves. Aquí hay niños, envejecientes y familias completas en peligro”, advirtió.
Impacto sanitario y más de 40 años de abandono
Los comunitarios alertaron, además, sobre el impacto sanitario de la cañada, señalando que la contaminación ha provocado enfermedades frecuentes, especialmente en niños, debido a los malos olores, insectos y aguas contaminadas.
José Augusto Arias, dirigente comunitario, denunció que la situación de insalubridad y riesgo se arrastra desde hace más de 40 años, sin que las autoridades hayan ofrecido una solución definitiva.
“Esto no es nuevo. Llevamos décadas viviendo así, esperando una respuesta real del Estado”, afirmó.
Proyecto aprobado, pero sin presupuesto
Los residentes recordaron que existe una resolución gestionada junto a diputados, la cual contempla el saneamiento de la cañada y el desalojo con dignificación de las familias que viven en condiciones de vulnerabilidad. Sin embargo, denunciaron que el proyecto sigue paralizado por falta de presupuesto.
María Infante, residente del sector, hizo un llamado a las autoridades para que atiendan la problemática con urgencia.
“Esto es una necesidad pública. Solo pedimos que se nos escuche y que se apruebe el presupuesto para vivir de manera más digna”, expresó.
Llamado urgente a las autoridades
Arias reiteró que la comunidad ha optado por vías pacíficas para visibilizar la situación y evitar una tragedia.
“No queremos protestas violentas ni conflictos. Queremos soluciones reales antes de que ocurra una desgracia”, concluyó.
