EL MUNDO
¡Luz verde con lupa! Reino Unido autoriza la megaembajada china más grande de Europa en Londres
El Gobierno británico aprobó este martes la construcción de una megaembajada de China en Londres, una decisión que ha generado controversia debido a las advertencias de parlamentarios, disidentes chinos y organismos de inteligencia sobre posibles riesgos de espionaje.
El responsable británico de Gobierno Local, Steve Reed, dio luz verde a los planos del edificio que se levantará en la antigua sede de la Real Casa de la Moneda, una ubicación estratégica cercana a la Torre de Londres y al río Támesis. La nueva sede diplomática será la más grande de China en Europa, con una superficie de 20,000 metros cuadrados, a pocos metros del distrito financiero de la City londinense.
La decisión allana el camino para el acercamiento que el Gobierno del primer ministro Keir Starmer busca impulsar con Pekín, en un contexto en el que el Reino Unido procura diversificar sus alianzas internacionales tras el Brexit y ante la incertidumbre en su relación estratégica con Estados Unidos.
Sin embargo, la aprobación se produjo pese a la oposición del Comité Conjunto sobre la Estrategia de Seguridad Nacional, cuyos miembros advirtieron que la embajada podría convertirse en un centro para operaciones de recopilación de inteligencia e intimidación. Asimismo, residentes locales han iniciado una recaudación de fondos para promover una revisión judicial del proyecto.
China adquirió el complejo en 2018 por 255 millones de libras esterlinas, pero la autorización oficial se demoró siete años, en parte por las advertencias del MI5, el MI6 y del propio Gobierno de Estados Unidos sobre su ubicación estratégica.
Mensaje tranquilizador de los servicios de inteligencia
En una carta dirigida a los ministerios de Interior y Exteriores, los directores del MI5 y del GCHQ, Ken McCallum y Anne Keast-Butler, señalaron que los riesgos para la seguridad nacional no pueden eliminarse por completo, aunque destacaron que las medidas de mitigación adoptadas son proporcionadas y profesionales.
El primer ministro Starmer ha reconocido que China es una fuerza decisiva en tecnología, comercio y gobernanza global, pero también una amenaza para la seguridad nacional del Reino Unido.
Según medios británicos, la presencia diplomática china en el país ha aumentado de 116 funcionarios en 2020 a 142 en 2025. En paralelo, la comunidad de exiliados chinos —incluyendo activistas de Hong Kong, uigures y tibetanos— ha expresado su preocupación por el impacto que la nueva embajada podría tener sobre los derechos humanos y la vigilancia a disidentes.
