EL MUNDO
Maduro: Trump reconoce el poder económico de China tras tregua comercial
Caracas. – El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó este lunes que su homólogo estadounidense, Donald Trump, ha reconocido el poder económico de China al pactar una tregua de tres meses en la guerra comercial que ambas potencias libran desde febrero.
Durante su programa semanal "Con Maduro", el mandatario venezolano sostuvo que el acuerdo alcanzado este fin de semana en Ginebra representa un paso atrás de Trump ante las consecuencias negativas de su política arancelaria.
“Trump ha tenido que reconocer en Ginebra el poder económico de China. Si no llegaba a un acuerdo urgente, la economía estadounidense se habría visto gravemente afectada por desabastecimiento y un aumento descontrolado de precios”, declaró Maduro.
Acuerdo comercial temporal
El pacto, anunciado mediante un comunicado conjunto, contempla una reducción de aranceles: China bajará del 125 % al 10 % los impuestos a productos estadounidenses, mientras que EE.UU. reducirá del 145 % al 30 % los aranceles sobre bienes chinos.
Además, ambas naciones acordaron establecer un mecanismo permanente de consulta, con el objetivo de evitar nuevas escaladas arancelarias.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, confirmó que las próximas negociaciones se centrarán no solo en aranceles, sino en otras barreras comerciales, especialmente las impuestas por China.
Maduro critica política arancelaria
Maduro acusó a EE.UU. de haber iniciado una “guerra comercial ilegal” que, según él, viola la legalidad de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los tratados internacionales.
“Saludamos el acuerdo logrado en Ginebra. El camino del mundo debe ser el diálogo, el respeto y el entendimiento”, añadió.
Contexto de la guerra comercial
Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, las relaciones comerciales entre EE.UU. y China se han deteriorado, alcanzando su punto más álgido en abril con la imposición de aranceles históricos: 145 % a importaciones chinas en EE.UU. y 125 % a productos estadounidenses en China.
El nuevo acuerdo marca un respiro temporal en un conflicto que ha impactado a los mercados globales y afectado las cadenas de suministro internacionales.
